El 86 % de las pymes españolas sufrió algún incidente de ciberseguridad durante el último año
El phishing encabeza las amenazas detectadas entre las empresas de 100 a 499 empleados, mientras que tres de cada cuatro organizaciones han aumentado su presupuesto de seguridad.
El 86 % de las pymes españolas de entre 100 y 499 empleados sufrió algún incidente de ciberseguridad durante los últimos doce meses. El dato procede del informe Inside the 2026 SMB Threat Landscape: From Phishing and Scams to Fake AI Tools, elaborado por Kaspersky a partir de una investigación entre especialistas de seguridad TI de 18 países.
Las organizaciones analizadas registraron una media de 3,2 tipos diferentes de incidentes durante el periodo estudiado. En España, el phishing fue la amenaza más frecuente: afectó al 27 % de las empresas consultadas, frente al 20 % registrado como media global en este segmento.
Los ataques de malware masivo, los fraudes relacionados con facturas o pagos y el uso no autorizado de herramientas de administración alcanzaron, en cada caso, al 22 % de las pymes españolas incluidas en la investigación.
El estudio también señala que un 20 % sufrió incidentes relacionados con el compromiso del correo electrónico corporativo —BEC—, la cadena de suministro, los accesos remotos externos o actividades de espionaje. Por su parte, un 17 % notificó brechas asociadas a la explotación de vulnerabilidades en herramientas de inteligencia artificial.
Las carencias organizativas elevan el riesgo
Los resultados muestran que los problemas no se limitan a la tecnología empleada. El 30 % de las empresas consultadas identifica como factores de riesgo unas políticas corporativas de ciberseguridad insuficientes, la falta de liderazgo de la dirección en este ámbito y la fatiga de los empleados ante el exceso de alertas.
Otro 22 % relaciona su exposición con la falta de conocimientos del personal de TI, la utilización de software no autorizado —incluidas herramientas de inteligencia artificial— y los retrasos en la instalación de parches y actualizaciones.
Estos datos reflejan una combinación de carencias técnicas y organizativas. La multiplicación de herramientas, el trabajo en entornos híbridos y la incorporación de servicios de IA amplían la superficie que las pymes deben supervisar, mientras que los recursos y conocimientos internos continúan siendo limitados en parte del mercado.
Tres de cada cuatro pymes elevan su presupuesto
La presión de las amenazas ya está modificando las prioridades de inversión. El 75 % de las pymes españolas incluidas en el estudio aumentó su presupuesto de ciberseguridad durante el último año. El 25 % restante lo mantuvo y ninguna de las organizaciones encuestadas declaró haberlo reducido.
Entre las empresas que incrementaron los recursos, el 43 % destinó parte de la inversión a reforzar la seguridad de los entornos cloud y las infraestructuras híbridas. También adquirió importancia la protección del trabajo remoto e híbrido.
La ampliación de los equipos internos de TI y seguridad fue citada por el 37 %, mientras que un 30 % dirigió recursos a la formación de empleados y a la migración hacia plataformas como XDR o SIEM. La contratación o mejora de ciberseguros figura igualmente entre las partidas señaladas por el informe.
La tendencia podría mantenerse durante los próximos meses: el 65 % de las pymes españolas prevé seguir reforzando su función de seguridad informática a lo largo del próximo año.
Más demanda de servicios para el canal
El aumento del presupuesto no elimina las dificultades para encontrar personal especializado ni para gestionar un número creciente de sistemas y alertas. Este escenario puede impulsar la demanda de servicios gestionados, formación, protección de entornos híbridos, actualización de sistemas y respuesta ante incidentes.
Para distribuidores, resellers, integradores y proveedores de servicios gestionados, los resultados apuntan a un mercado en el que la pyme necesita combinar herramientas de protección con acompañamiento técnico. Las carencias detectadas en políticas, conocimientos y gestión cotidiana abren espacio para servicios continuados que ayuden a reducir la exposición, revisar configuraciones y mantener actualizadas las medidas de seguridad.



