MCR Gaming Day 2026: el gaming desafía al pesimismo económico y consolida su papel como motor tecnológico
TPB368 (jun26). Mientras Europa sigue instalada en una sensación de incertidumbre económica, inflación persistente y tensiones geopolíticas que condicionan las decisiones de empresas y consumidores, hay una industria que continúa avanzando a contracorriente. El gaming no solo mantiene su crecimiento, sino que acelera su transformación hacia segmentos cada vez más sofisticados, premium y tecnológicos.
ESA FUE una de las principales conclusiones del MCR Gaming Day powered by Intel, celebrado el pasado 11 de junio en Madrid en Espacio Próxima Estación, una cita que reunió a fabricantes, distribuidores, partners tecnológicos y analistas de mercado para repasar la evolución de un sector que ha dejado de ser un nicho para convertirse en uno de los motores de la industria tecnológica.
La jornada organizada por MCR sirvió para poner sobre la mesa una realidad aparentemente contradictoria: mientras los indicadores de confianza continúan reflejando cautela entre los ciudadanos europeos, las ventas de tecnología vinculadas al gaming mantienen una evolución positiva y muestran una capacidad de resistencia superior a la de otros segmentos de consumo.
Una Europa marcada por la incertidumbre
La primera parte del encuentro estuvo protagonizada por Elena Toribio, representante de la analista de mercado NIQ-GfK, quien presentó una radiografía detallada del contexto económico y del comportamiento del consumidor europeo.
Su exposición comenzó con una reflexión que terminó convirtiéndose en uno de los hilos conductores de toda la jornada: La inteligencia artificial se ha convertido en un nuevo motor de inversión global. Ya no se trata únicamente de grandes compañías tecnológicas. Los gobiernos también están destinando recursos crecientes al desarrollo de capacidades relacionadas con la IA, provocando una revisión de previsiones económicas y transformando cadenas de valor completas.
Sin embargo, lejos de eliminar las incertidumbres, esta nueva ola tecnológica convive con un entorno especialmente complejo. Conflictos geopolíticos, tensiones comerciales, dependencia de mercados estratégicos, incremento de costes logísticos y volatilidad financiera continúan condicionando el escenario económico mundial.
“Si tuviéramos que resumir todos estos factores en una sola palabra, probablemente sería incertidumbre”, explicó Toribio durante su intervención. Los gráficos mostrados por NIQ permitían visualizar cómo esa incertidumbre sigue instalada en la percepción de los ciudadanos europeos.

Los índices de confianza del consumidor continúan lejos de los niveles previos a la pandemia. El confinamiento de 2020 marcó un punto de inflexión histórico, pero la situación llegó a deteriorarse aún más durante el otoño de 2022, coincidiendo con las consecuencias económicas derivadas de la guerra de Ucrania y la crisis energética.
La preocupación por el suministro energético, el coste de la electricidad y la dependencia europea del gas ruso llevaron los indicadores a mínimos históricos. Cuando parecía que la situación comenzaba a estabilizarse, nuevos conflictos internacionales han vuelto a generar inquietud. “Ahora, con el conflicto de Irán, volvemos a ver una caída muy similar a la que observamos durante la guerra de Ucrania. Habrá que ver qué ocurre en los próximos meses”, señaló.
Consumidores pesimistas pero compradores activos
Uno de los aspectos más llamativos de la presentación fue la aparente contradicción que muestran habitualmente los estudios de consumo. Cuando se pregunta a los ciudadanos si prevén realizar compras importantes durante los próximos doce meses, la respuesta suele ser negativa. La mayoría considera que el contexto económico no es favorable para grandes desembolsos. Sin embargo, cuando se analizan los datos reales de ventas, la situación es muy distinta.
“Todo el mundo dice que no va a comprar nada. Luego vemos las cifras y comprobamos que la gente termina comprando”, explicaba Toribio. Y precisamente el gaming se ha convertido en uno de los mejores ejemplos de este fenómeno.
El gaming crece mientras el resto duda
Los datos presentados durante el encuentro reflejan una evolución especialmente positiva del mercado gaming en España. Durante el primer trimestre de 2026, el denominado Gaming Ampliado, que engloba consolas, ordenadores gaming, monitores, periféricos y accesorios, alcanzó los 218,5 millones de euros, registrando un crecimiento del 14,4% respecto al mismo periodo del año anterior.
No se trata únicamente de una cuestión de volumen, lo verdaderamente relevante es que el mercado continúa evolucionando hacia segmentos de mayor valor añadido. Los consumidores compran menos por impulso y más por convicción. Buscan equipos más potentes, componentes más avanzados y experiencias de uso cada vez más exigentes.
La denominada «premiumización» del mercado gaming sigue avanzando con fuerza. Los datos mostrados por NIQ revelan que los productos de gama alta continúan ganando peso frente a las opciones de entrada. Teclados mecánicos, ratones especializados, monitores de altas prestaciones, auriculares premium y ordenadores diseñados específicamente para gaming son algunas de las categorías que mejor comportamiento están registrando.
En el caso de los portátiles gaming, la evolución resulta especialmente significativa. Mientras los modelos convencionales mantienen precios relativamente estables, los equipos dirigidos al segmento gaming continúan incrementando su valor medio gracias a configuraciones cada vez más potentes, donde las capacidades gráficas, la memoria RAM y los procesadores de última generación se convierten en factores decisivos para el consumidor.
La inteligencia artificial impulsa el crecimiento tecnológico
Otro de los mensajes que sobrevoló la jornada fue el impacto creciente de la inteligencia artificial sobre toda la industria tecnológica. La IA ya no es únicamente una herramienta de productividad empresarial, está transformando el desarrollo de software, la optimización de procesos industriales, la gestión de datos y, cada vez más, la experiencia del usuario final.
Según explicó Elena Toribio, el aumento de las inversiones vinculadas a inteligencia artificial está influyendo incluso en las previsiones macroeconómicas internacionales. La tecnología vuelve a convertirse en un factor de crecimiento en un momento donde otros sectores muestran mayores dificultades para mantener el ritmo. Y dentro de esa transformación, el gaming aparece como uno de los laboratorios más avanzados para la adopción de nuevas tecnologías.
Procesamiento gráfico, inteligencia artificial aplicada al rendimiento, optimización automática de recursos o experiencias inmersivas son algunos de los campos donde la innovación se produce a mayor velocidad.
Intel y su apuesta por recuperar liderazgo
El segundo gran protagonista de la jornada fue Intel, quién presentó la nueva familia de procesadores Intel Core Ultra 200S Plus. Más allá de las especificaciones técnicas, se aportó una visión especialmente interesante sobre el momento que atraviesa la compañía.
Intel vive desde hace más de un año un profundo proceso de transformación interna a nivel global. La reorganización afecta tanto a estructuras corporativas como a equipos de ingeniería, desarrollo de producto y colaboración con el ecosistema tecnológico. “Este evento es especialmente importante para nosotros porque Intel está inmersa en un proceso de transformación muy relevante”, explicó Ana Pérez-Carballo Pacheco, Distribution Business Manager de Intel Iberia & France.
La directiva reconoció además que la compañía sigue trabajando para fortalecer su posición dentro del segmento gaming. “Somos muy conscientes de que todavía nos queda camino por recorrer”.

Lejos de un discurso triunfalista, Intel quiso trasladar una visión basada en la mejora continua y la colaboración con fabricantes, desarrolladores y distribuidores. La estrategia actual se apoya en tres pilares fundamentales: rendimiento, velocidad y optimización.
Los nuevos Intel Core Ultra 200S Plus representan una evolución de la arquitectura lanzada aproximadamente año y medio atrás y buscan responder a las necesidades de un mercado cada vez más exigente. “Lo resumiría en dos palabras: rapidez y rendimiento”.
La compañía destacó especialmente las mejoras en multitarea, procesamiento intensivo y tecnologías destinadas a optimizar el rendimiento incluso en aplicaciones cuyo código ya está desarrollado y cerrado. Una aproximación especialmente relevante en el mundo gaming, donde los usuarios demandan mejoras inmediatas sin necesidad de esperar a nuevas versiones de software.
MCR: la importancia del canal especializado
Con los datos presentados por la representante de NIQ-GfK aún frescos dibujando una Europa que sigue observando el futuro económico con cierta cautela, la conversación continuó posteriormente en un formato mucho más cercano. Pedro Quiroga, CEO de MCR, y Eduardo Moreno, director general de la compañía, compartieron con los medios especializados su visión sobre el momento que atraviesa el sector tecnológico y los desafíos que empiezan a asomar en el horizonte.
Lejos de las presentaciones y de los anuncios de producto, ambos directivos ofrecieron una lectura más amplia de la situación actual del mercado. Una realidad que, a simple vista, puede parecer contradictoria. Por un lado, los consumidores muestran preocupación por la evolución económica y las encuestas reflejan prudencia a la hora de afrontar nuevas compras. Por otro, las cifras de ventas continúan demostrando que la tecnología sigue ocupando un lugar prioritario tanto en los hogares como en las empresas.
Durante el encuentro, Quiroga y Moreno coincidieron en señalar que la distribución tecnológica está viviendo una transformación profunda. En su opinión, la complejidad creciente de las soluciones tecnológicas está reforzando el papel de aquellos distribuidores capaces de aportar valor añadido más allá de la mera comercialización de productos.

Hace tiempo que la distribución dejó de limitarse al movimiento de mercancías. Hoy exige conocimiento especializado, capacidad de asesoramiento, cercanía con fabricantes y partners, así como una comprensión detallada de las necesidades reales del mercado. Un cambio especialmente visible en segmentos como el gaming, donde la innovación avanza a gran velocidad y donde los usuarios muestran un nivel de conocimiento cada vez mayor.
La renovación constante del hardware, la llegada de nuevas arquitecturas y la creciente exigencia de los consumidores obligan a todos los actores del ecosistema, fabricantes, distribuidores y canal especializado, a mantenerse en una evolución permanente. En este escenario, encuentros como el MCR Gaming Day se han convertido en puntos de encuentro donde el sector comparte experiencias, contrasta tendencias y trata de anticipar los movimientos que marcarán los próximos años.
Respecto a la evolución del negocio, ambos directivos reconocieron que los resultados registrados durante el primer trimestre del año han sido positivos, aunque insistieron en la necesidad de interpretarlos dentro de un contexto más amplio. Parte de ese comportamiento, explicaban, responde todavía a dinámicas heredadas de meses anteriores, cuando muchos fabricantes seguían comercializando equipos producidos antes de que determinados componentes comenzaran a sufrir fuertes tensiones de precio.
Sin embargo, a medida que avanzaba el ejercicio empezaron a percibirse señales diferentes. “La gente empieza a ver incertidumbre y reacciona. Piensa en qué puede pasar mañana y retrasa determinadas decisiones”, comentaba Eduardo Moreno al analizar el comportamiento reciente del consumidor.
Aun así, ambos consideran que la tecnología cuenta con una ventaja diferencial respecto a otros sectores. Determinados dispositivos han pasado de ser productos deseables para convertirse en herramientas esenciales para la vida cotidiana. Pedro Quiroga recurría a una comparación sencilla para explicarlo: “Cuando una lavadora deja de funcionar, la compra no puede posponerse indefinidamente. Con muchos equipos informáticos empieza a suceder algo parecido”.
La extensión del teletrabajo, la digitalización de procesos empresariales, la formación online y el uso cada vez más intensivo de aplicaciones digitales han convertido al ordenador en una herramienta imprescindible para millones de personas. Esa necesidad, explican, ayuda a entender por qué el sector mantiene una capacidad de resistencia superior a la de otras categorías de consumo.
Sin embargo, la principal preocupación del sector ya no se encuentra tanto en la demanda como en la capacidad de la industria para responder a la misma. Buena parte de la conversación giró en torno al impacto que la inteligencia artificial está teniendo sobre toda la cadena global de suministro tecnológico.
Tanto Quiroga como Moreno insistieron en que el crecimiento de la IA está generando una presión sin precedentes sobre determinados recursos tecnológicos. Cada nuevo centro de datos requiere más memoria, más almacenamiento, mayor capacidad de procesamiento y una infraestructura cada vez más sofisticada. El problema es que la capacidad de producción mundial no está creciendo al mismo ritmo.
“Esto viene provocado fundamentalmente por las necesidades de la inteligencia artificial”, señalaba Quiroga durante el encuentro. Las consecuencias ya son visibles en el mercado. Componentes estratégicos como memorias, discos SSD y sistemas de almacenamiento han experimentado incrementos de precio muy significativos durante los últimos meses. Y, según la percepción de los responsables de MCR, no se trata de una situación puntual.
Más bien al contrario, dentro de la industria existe la sensación de que se está produciendo un cambio estructural. Las inversiones necesarias para ampliar la capacidad productiva son enormes y la construcción de nuevas fábricas requiere años. Mientras tanto, la demanda vinculada a la inteligencia artificial continúa creciendo a gran velocidad.
Por eso, cuando se le preguntó por la evolución futura de determinados componentes, Pedro Quiroga se mostró prudente pero claro: “Va a seguir subiendo”. No necesariamente con la intensidad observada en algunos momentos recientes, pero sí dentro de una tendencia que, a día de hoy, el sector considera difícil de revertir.
En este contexto, el gaming se ha convertido en un excelente indicador de hacia dónde se dirige la tecnología. Tradicionalmente, los jugadores han sido los primeros en adoptar nuevas arquitecturas, procesadores más avanzados, soluciones gráficas de última generación y configuraciones cada vez más exigentes. Lo que hoy sucede en este mercado suele anticipar comportamientos que posteriormente terminan trasladándose al entorno profesional y al gran consumo.
Por eso, más allá de las cifras de crecimiento, el gaming se ha consolidado como una ventana privilegiada para entender las transformaciones que están redefiniendo el conjunto de la industria tecnológica.

Mucho más que videojuegos
Quizá la mayor enseñanza que deja el MCR Gaming Day 2026 es que el gaming ya no puede analizarse únicamente desde la perspectiva del ocio. Se ha convertido en una industria tecnológica transversal que impulsa innovación en procesadores, inteligencia artificial, almacenamiento, conectividad, experiencia de usuario y computación de alto rendimiento.
Mientras Europa continúa observando el futuro económico con cautela, el gaming sigue demostrando una capacidad extraordinaria para atraer inversión, impulsar la innovación y generar crecimiento.
Los consumidores podrán mostrarse pesimistas en las encuestas, los mercados podrán seguir condicionados por conflictos e incertidumbres, pero los datos analizados reflejan una realidad difícil de ignorar: la tecnología continúa encontrando oportunidades allí donde otros sectores solo ven dudas.
Y dentro de esa transformación, el gaming sigue ocupando una posición privilegiada. Una industria que hace tiempo dejó de mirar únicamente a los jugadores para convertirse en uno de los mejores indicadores del futuro tecnológico que está por venir.
Por Susana Gilabert




