El balón de fútbol de 1930 frente al balón moderno, simulados con Solidworks
En un momento muy especial para los aficionados al fútbol, el desarrollador de mundos virtuales para la vida real, Dassault Systèmes, ha aplicado sus soluciones de simulación usadas en las más avanzadas industrias, para ilustrar cómo ha cambiado el balón de fútbol a lo largo de los años. La simulación, llevada a cabo con las soluciones Solidworks de la compañía gala, también explica cómo estos cambios han afectado a los jugadores y al propio juego, sin siquiera pisar el campo.
¿Qué ocurre cuando se modifica la pieza más importante del juego y cómo se comporta cuando se le golpea con la misma potencia y técnica? En la década de los 30, el balón de futbol era fabricado con una vejiga de caucho recubierta por tiras de cuero cosidas con hilo de cáñamo encerado. Se trataba de un balón excelente para golpear con el pie, pero terrible para rematar de cabeza, por la pesadez de las costuras. Sin embargo, su principal problema era la falta de impermeabilidad.
Con la simulación realizada con la aplicación Solidworks los expertos de Dassault han podido constatar que un balón de cuero, como los usados inicialmente, empapado por la lluvia, podía llegar a pesar casi un 50% más que uno seco. La simulación ha permitido calcular la energía exacta del golpe que se absorbía en el propio balón, haciendo que el juego fuese mucho más lento y difícil para los jugadores de la época. Una vez mojado, se trataba no solo de un balón pesado, sino un balón cuya estructura había quedado seriamente comprometida.
A través de la simulación, los expertos también han podido explorar cómo las mejoras en la ciencia de los materiales, la integridad estructural y la resistencia a la humedad han incrementado la velocidad y el dinamismo del juego, al igual que su previsibilidad y la seguridad de los jugadores.
Hoy, los balones de fútbol son radicalmente diferentes, fabricados con poliuretano, con cuatro únicos paneles unidos por termosellado y completamente impermeables. Además, incorporan una textura superficial que mejora el agarre en tiempo seco y con humedad.
La simulación de Dassault Systèmes también ha permitido explorar nuevas aplicaciones en el balón moderno que incorpora un sistema de sensores integrado para transmitir la posición exacta del balón hasta 500 veces por segundo. Esta tecnología, al combinarse con los sistemas de seguimiento instalados en un estadio, ayuda a determinar de forma instantánea si el balón ha cruzado completamente la línea de gol.
Herramientas como Electromagnetics Engineer, conectada con la plataforma 3DExperience, también hace posible analizar cómo el material del balón modifica la señal de la antena y permite realizar el seguimiento del balón mientras es golpeado y se desplaza por todo el estadio. Si quieres descubrir más sobre estas simulaciones visita su página web.





