Un 63% se siente capaz de generar una relación profesional virtual de confianza con los clientes [4/5]

Una de las principales consecuencias laborales después de la crisis del SARS CoV 2 fue la aceleración en la adaptación al teletrabajo, así como los beneficios en la excelencia de las tareas realizadas: productividad, efectividad, flexibilidad de horario y mejor conciliación con la vida personal. Ha tenido que venir otra pandemia para acelerar este metodología de trabajo, que esta vez sí parece que ha llegado para quedarse.

FUJITSU HA realizado un estudio sobre el impacto del teletrabajo en tiempo de Covid 19 en el bienestar de los empleados la multinacional japonesa en España, con el objetivo de entender cómo valoran y se sienten en estos momentos que trabajan confinados desde sus casas. El estudio nace de un grupo de trabajo sobre la mejora de la eXPeriencia de los trabajadores en Fujitsu. Un factor crítico del estudio de campo era la captura de datos durante un periodo muy específico en la historia de las organizaciones (covid-19 y el traslado masivo de trabajadores a un nuevo centro de trabajo: sus hogares).

La encuesta recogió datos entre los días 2 al 12 de abril, con la necesidad de capturar la experiencia del empleado durante la transición y eliminar ruido derivado de realidades previas o de posteriores adaptaciones y madurez del modelo. El estudio desvela un importante dato y es que el 68% de los trabajadores se sentían cómodos y seguros para tomar decisiones cuando estaban en remoto y, por ello, la mayoría piden mantener esta práctica una vez superada la crisis de covid-19 y cerca de la mitad se sienten más empoderados, autónomos y confiados.

Así mismo, a nueve de cada diez le gustaría continuar con este modelo (al 51% libremente y al 24% entre una y dos veces por semana) y además, el 83% asegura que ha podido conciliar, en mayor medida, gracias a la flexibilidad horaria. Este último dato es bastante revelador, si se tiene en cuenta que el 69% declara tener cargas familiares en casa durante el confinamiento. Las mujeres afirman, con un 47,25%, que son más autónomas trabajando en remoto que los hombres, si bien parece que se concentran más los hombres con un 32%.

Pero no sólo se observan mejoras a nivel de trabajo individual sino también a nivel de equipo y de relación con clientes. Resulta paradójico encontrar que el 57% de los encuestados está de acuerdo (“De acuerdo”, “Bastante de acuerdo” o “Muy de acuerdo”) afirmando que el teletrabajo intensivo ha unido al equipo de trabajo; se han incorporado cambios positivos en las maneras de trabajar y se sienten satisfechos con el entorno tecnológico proporcionado. El incremento de autonomía que arrojaban las cifras de la dimensión individual parece en línea con el mayor empoderamiento percibido, en el 40% de los casos, para la toma de decisiones y resoluciones de dificultades. Una vez más, este es un factor determinante de la satisfacción del trabajo de un empleado.

En cuanto a la confianza recibida, en la mayoría de los casos (54%) no se presenta variación respecto a escenarios anteriores. Si unimos estas mejoras en las dinámicas de equipo a la mayor productividad, flexibilidad y conciliación percibida a nivel individual, parece razonable que los encuestados se sientan optimistas a la hora de visualizar las condiciones de un escenario post covid-19. Un 84% de los empleados que atendieron la encuesta se sienten confiados en que los cambios positivos perdurarán en el tiempo y un 97% creen que habrá una mayor adopción de trabajo flexible en la compañía, a causa de esta situación.

La celeridad con la que Fujitsu adoptó las medidas de teletrabajo para la mayoría de su plantilla se ve reflejado en un 95% de los encuestados, que manifiestan su satisfacción con la reacción de la empresa. Incluso existe un elevado sentimiento de orgullo, manifestando el 71% de los encuestados que su empresa ha reaccionado de manera ejemplar. “Llevábamos muchos años dando vueltas a la solución del teletrabajo en modo beta, pero la realidad del covid-19 ha forzado a saltar muchos pasos e improvisar prácticas que, desde el punto de vista del trabajador resultan muy positivas, según varios datos”, explica Maribel Labrado, que lidera la División de Personas y Gestión del Cambio en Fujitsu y también es profesora de la Complutense e investigadora en su Departamento de Organización de Empresas y Marketing.

El uso de la videollamada

El 83% cree que con las videollamadas pueden generar una relación profesional virtual cercana. Otra de las consecuencias del cambio «oficina por hogar» es que las videoconferencias han sustituido, con éxito, las reuniones presenciales con clientes, si bien estas últimas parecen resultar más ágiles y efectivas, según este análisis. Un 83% de los encuestados/as se siente capaz de generar una relación profesional virtual de confianza, cercana, a la vez que informal, con sus clientes.

El uso de las videollamadas resulta ser un instrumento habitual en las relaciones con clientes, sólo un 7% manifiesta no utilizarlo habitualmente. Un 75% de los encuestados/as anticipa un mayor uso de mecanismos de relación virtual con sus clientes en un futuro. “A la luz de los resultados obtenidos, se puede corroborar que la práctica de teletrabajo intensivo y masivo puede influenciar de manera positiva la participación y el nivel de compromiso de los empleados”, concluye Labrado, que añade que “podrá trabajarse la medición de impacto en estos escenarios futuros, la investigación sobre modelos de cambio cultural y nuevos estilos de liderazgo, como líneas de trabajo futuras y complementarias”.

A la luz de los resultados obtenidos, se puede corroborar que la práctica de teletrabajo intensivo y masivo puede influenciar de manera positiva la participación y el nivel de compromiso de los empleados”

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