La crisis del agua de la que nadie está hablando

Durante la semana pasada, en vísperas del II Congreso de Sostenibilidad y Cambio Climático, Almar Water Solutions tuvo la oportunidad de presentar un nuevo capítulo en su trayectoria iniciada en 2016 durante un evento especial con periodistas y compañeros, compartiendo su renovada visión y dirección estratégica para los próximos años.

MIENTRAS, LA atención internacional se concentra en la inestabilidad geopolítica, la crisis energética y el riesgo de recesión de la economía mundial, existiendo un factor silenciado que condiciona tanto o más la estabilidad económica: la disponibilidad fiable de agua de calidad. “La crisis del agua es probablemente la crisis más importante de la que nadie habla”, afirmaba Carlos Cosín, CEO de la consultora española.

En sectores industriales, alimentarios, energéticos y urbanos, el agua ya actúa como un límite operativo: cuando su disponibilidad falla, la actividad no se adapta, simplemente se detiene. Sin embargo, pese a su peso real en la economía, sigue gestionándose como un asunto técnico aislado, no como un elemento estructural del desarrollo. Aquí es donde aparece Almar Water Solutions, empresa que nace tras el fiasco de Abengoa y que opera internacionalmente, con un abordaje específico de estos problemas tanto para clientes urbanos como industriales.

De un enfoque técnico fragmentado a un cambio de modelo

Durante décadas, la respuesta a la escasez se ha basado en soluciones tecnológicas, de agua de mar, de aguas regeneradas, nuevas capacidades. Estas soluciones cada vez serán más necesarias, pero resultan insuficientes si no se aborda el verdadero problema: cómo se toman las decisiones, cómo se gestionan los riesgos y cómo se estructuran los proyectos de agua en el largo plazo.

El agua no es un sector más ni un mero factor de productividad o competitividad: es la condición previa de todo el sistema económico y social. Las decisiones que se toman hoy condicionan su disponibilidad durante décadas, lo que exige modelos de gestión integrados y orientados a resultados reales, no proyectos aislados.

“El agua es un recurso indispensable para la vida. Pero en los países desarrollados, como cae del grifo casi por inercia, la población no es consciente de su limitación e importancia, abusando incluso de su consumo y utilización”, comenta Cosín. “Nosotros tenemos una vocación, que busca dar respuesta a las necesidades de agua de la población, pero también para concienciar a los ciudadanos de su agotamiento y degradación, y apostar por nuevas fuentes de agua no convencional como la desalación y la reutilización”.

El agua como “activo invertible”

Así, Almar plantea un cambio de paradigma: convertir el agua en un activo en el que se puede invertir y que se puede gestionar de forma profesional, combinando tecnología, regulación, financiación y operación en un único modelo coherente, reconociendo el valor del agua para la actividad económica, realizar las inversiones públicas y privadas necesarias y gestionarla de modo profesional.

Hablar de “activo invertible” no significa financiar infraestructuras sin más, como campos fotovoltáicos o un bosque de aerogeneradores, sino reconocer la necesidad de un esfuerzo social, económico y de gestión para garantizar la seguridad hídrica en el largo plazo, y apoyado en fórmulas de financiación adaptadas y abordables. “Cuando un sistema reduce el riesgo operativo, genera confianza. Y la confianza permite atraer inversión, escalar soluciones y desbloquear el crecimiento en regiones donde el agua se ha convertido en un cuello de botella estructural”, asegura el directivo de Almar.

Un modelo que ya funciona

Almar Water Solutions nació hace diez años con el objetivo de transformar este enfoque. Hoy, con proyectos operativos en Europa, Oriente Medio, América Latina y Asia, demuestra que este modelo integrado es viable y necesario. La compañía no se limita a construir infraestructuras: asume la responsabilidad completa de diseñarlas, financiarlas y operarlas, creando sistemas a medida para que los clientes puedan centrarse en su actividad principal mientras delegan la gestión del riesgo hídrico.

«Cuando un sistema reduce el riesgo operativo, genera confianza. Y la confianza permite atraer inversión, escalar soluciones y desbloquear el crecimiento» (Carlos Cosín, Almar)

Este enfoque convierte el agua en un activo fiable, estable y gestionado con criterios profesionales, capaz de sostener industrias, ciudades y regiones en un contexto global marcado por tensiones energéticas y geopolíticas crecientes. “El agua no es intrínsecamente un riesgo ni una oportunidad; su impacto depende del modelo de gestión adoptado por cada organización”, apunta. “Garantizar agua fiable no es solo una cuestión técnica: es un requisito estructural para evitar que la escasez actúe como freno del desarrollo económico. Con modelos integrados, orientados a la ejecución y al largo plazo, el agua puede dejar de ser un límite oculto para convertirse en una oportunidad de crecimiento futuro”.

Del límite al motor del crecimiento

Cosín nos ha mostrado una reflexión en torno a lo que falta todavía para que se ponga en valor el agua, la necesidad de que las administraciones públicas tengan visión de largo plazo para solucionar los problemas en torno a este recurso hídrico que oscila entre la sequía y la inundación. Y también para que las compañías privadas entiendan que una relación larga con Almar Water Solutions es claramente beneficiosa en un ámbito, el del agua, fundamental para numerosas industrias que viven de ella y deben garantizar su disponibilidad.

“En un contexto de escasez hídrica y creciente presión regulatoria, el agua se consolida como un activo estratégico, capaz de influir directamente en la competitividad y el posicionamiento ESG de las compañías. Desde Almar Water Solutions seguimos impulsando soluciones tecnológicas y modelos de colaboración público-privada para transformar los desafíos del agua en oportunidades de crecimiento sostenible”.

Y a modo de ejemplo, se mostraron varios casos de éxito –la planta de tratamiento de agua de Zuluf para la petrolera Aramco en Arabia Saudí o el acarreo de agua desde el mar a la mina de cobre de Minería Centinela en Chile– dónde Almar es fundamental en su desarrollo, para terminar mandando un mensaje a todos los concernidos, desde políticos, pasando por ejecutivos de empresas y hasta el propio ciudadano, porque el agua es fundamental para la vida. “No water, no nothing!”.

Diez años y queda lo mejor

Almar Water Solutions es parte actualmente de Jameel Environmental Services, y se ha posicionado en la punta de lanza de la alta tecnología hídrica, especializada en el desarrollo, financiación y operación de soluciones integradas de agua, allí donde este preciado recurso representa un factor crítico para el desarrollo económico e industrial. Su modelo combina capacidades técnicas, operativas y financieras, con foco en la gestión del riesgo y en los resultados a largo plazo.

“Este 2026 celebramos diez años de Almar Water Solutions. Una década llevando a cabo proyectos de infraestructura hídrica no convencional en medio mundo, ayudando a abordar uno de los desafíos estructurales más críticos de nuestro tiempo: la seguridad hídrica. Al marcar este hito, también estamos dando el siguiente paso en nuestra evolución como empresa”, añade Cosín. “Estamos evolucionando nuestra estrategia y nuestra marca para reflejar una visión más integrada del agua, no solo como infraestructura o tecnología, sino como un activo estratégico capaz de facilitar el crecimiento económico, la resiliencia y el desarrollo sostenible”.

De hecho, continua el CEO de Almar, “en los últimos diez años, hemos aprendido que resolver la crisis del agua requiere mucho más que capacidad técnica. Exige nuevos modelos de financiación, colaboración público-privada, gestión a largo plazo y un enfoque integrado que combine tecnología, operaciones e inversión. Ese es el modelo que hemos armado en Almar lo resumimos en un modelo de contrato BOOT (Construir-Poseer-Operar-Transferir). Gracias a nuestros equipos, socios y clientes por formar parte de este camino. La próxima década será aún más decisiva”.

Una cata de… aguas

Para finalizar el encuentro, el masterchef Carlos Alba Rosso nos hizo una cata de agua muy retadora y sorpresiva demostrando que gracias a la tecnología, el agua no tiene olores ni sabores que distorsionen los ingredientes delicados, pudiéndose usar como un lienzo puro para jugar en nueva gastronomía con solo poner una gota de esencias de pepino, cortezas de naranja o algas marinas. Durante el showcooking, Aranzazu Mencia Saeta, VP Business Development en Almar Water Solutions, completó la experiencia con apuntes interesantes sobre este recurso vital.

«En un contexto de escasez hídrica y creciente presión regulatoria, el agua se consolida como un activo estratégico, capaz de influir directamente en la competitividad y el posicionamiento ESG de las compañías» (Carlos Cosín, Almar)

 

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