Compusof analiza y da las claves del mercado de equipamiento tecnológico
El integrador tecnológico Compusof, partner estratégico de HP con más de 44 años de experiencia en el sector, ha ofrecido en su almuerzo anual con prensa especializada su visión de la evolución del mercado tecnológico y cuáles son las estrategias que están adoptando empresas y administraciones para mitigar los riesgos de abastecimiento, una de las principales preocupaciones.
El mercado tecnológico, tanto a nivel nacional como internacional, atraviesa una nueva etapa marcada por la presión sobre la disponibilidad de equipamiento y determinadas configuraciones, el incremento de costes operativos y la necesidad creciente de capacidad tecnológica por parte de empresas y sector público debido al uso masivo de la IA. A ello se suma un solapamiento en los ciclos de reemplazo debido al fin del soporte de Windows 10, la compra de equipos Copilot+ PC, y bajar cargas de la nube al edge local en busca de soberanía del dato.
En este contexto, y con una perspectiva que se extiende por más de cuatro décadas de experiencia, Compusof destaca que existen algunos factores que están redefiniendo actualmente el sector tecnológico. Por un lado, la presión sobre la infraestructura de centro de datos derivada del crecimiento de la digitalización y la inteligencia artificial, el impacto de la cadena global de suministro con el encarecimiento del combustible, la volatilidad en precios que apenas si tienen una validez de un par de semanas y la dilación en los plazos de entrega.
Pero también la necesidad de establecer internamente nuevos modelos de planificación tecnológica más ágiles y resilientes que ofrezcan nuevas oportunidades de negocio. “Esta situación está obligando a todos los actores de la cadena de valor, tanto fabricantes, como mayoristas, integradores y clientes finales, a replantear sus modelos de planificación, aprovisionamiento y gestión del riesgo”, explicaba Moisés Camarero, CEO del Grupo Compusof. “Quien planifica a tres meses, ya llega tarde. El mayor desafío no es solo el precio, sino el tiempo, ahora deben considerarse las compras con una antelación de nueve a doce meses para garantizarse el suministro. La volatilidad es tal que las ofertas comerciales apenas tienen validez de un par de semanas. Cada mes que pasa, el mismo presupuesto te da para menos”.

Adaptarse a un nuevo modelo de mercado
De hecho, insiste Camarero, “el mercado tecnológico ha cambiado de forma estructural. Hoy ya no basta con hablar de precio o disponibilidad; las organizaciones necesitan capacidad de planificación, flexibilidad y ejecución para garantizar la continuidad de sus operaciones. Y nadie mejor que un integrador de confianza para asesorarse y garantizarse el suministro. Por eso su valor está cada vez menos en su papel de revendedor de hierro y más en su capacidad de ofrecer soluciones adecuadas. El producto ya no es el dispositivo, es la capacidad de integrar IA, servicios y gestión”.
Para el responsable de la compañía existen muchas organizaciones que siguen operando con modelos de adquisición tecnológica diseñados para un contexto de mercado completamente distinto al actual, donde la capacidad logística, la anticipación y la resiliencia se han convertido en factores estratégicos. Esto es especialmente preocupante en los pliegos públicos. “El problema de las entregas cada vez es peor, y va a seguir a más como mínimo hasta 2028. Muchos concursos ya salen con cláusulas de disponibilidad y se penaliza que no entregues en los plazos estipulados”.
Además, otros indicadores como el incremento de la demanda de infraestructura, la presión sobre determinadas categorías de equipamiento tecnológico y el creciente valor de los integradores capaces de aportar cercanía, agilidad y capacidad de adaptación frente a escenarios de incertidumbre, están remodelando el mercado. Por eso, y ante la evolución del ecosistema tecnológico, se abre la necesidad de adaptar las estrategias de adquisición y planificación TI a un mercado cada vez más dinámico y competitivo.
“En este contexto de incertidumbre, el papel del integrador tecnológico es el de un socio estratégico más cercano al comité de dirección”, asegura Camarero. Para el directivo de Compusof, un integrador sólido hoy debe aportar cuatro capacidades críticas: visibilidad, para anticipar al cliente los precios y la disponibilidad real a un año vista; asesoría, para recomendar arquitecturas basadas en el riesgo geopolítico y no en el catálogo del fabricante; ejecución, para reservar capacidad y gestionar stock estratégico ante los fabricantes; y capacidad, para añadir la capa de servicios, mantenimiento y plataformas de IA.

Resume Camarero: “Los clientes necesitan integradores mucho más sólidos. Necesitan compañías capaces de mantener un stock estratégico, de reservar capacidad de fabricación directamente con los fabricantes y de asegurar que llegue cuando el cliente lo necesita y acompañarlo de todos los servicios asociados de seguridad, de gestión, de mantenimiento y de optimización”.
Líder en Open Spaces
Compusof ofrece una propuesta de valor basada en la eficiencia y la innovación, tanto en su oferta de integración, como en su gama de servicios (Instalación y Mantenimiento, Formación y Outsourcing). Compusof proporciona a todos sus clientes, -grandes y medianas organizaciones del sector público y privado- importantes ventajas competitivas basadas en el uso eficiente de la tecnología y los servicios en concordancia con el contexto que está obligando a replantear a los actores de la cadena de valor sus modelos de planificación, aprovisionamiento y gestión del riesgo.
Un pilar fundamental de esta nueva estrategia es la plataforma WXP de HP, de la cual Compusof es el principal integrador en España. Esta herramienta basada en telemetrías y experiencia de usuario permite optimizar el parque informático existente, alargando la vida útil de los equipos de cuatro a cinco años, mediante una gestión más inteligente de los recursos como las memorias RAM o la supresión de licencias de software innecesarias. “Por ejemplo, puede que no sea posible ampliar la memoria de determinados equipos porque simplemente no existe disponibilidad. Sin embargo, sí podemos mejorar su rendimiento mediante una gestión centralizada del software”, concluye Camarero.




