Un tren que no hay que perder

La movilidad se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para las empresas en general y para las pymes en particular, la evolución hacia la empresa digital, está acelerando la implantación de herramientas de movilidad que, la mayoría de las empresas tienen dificultades para gestionarlas, es en este punto donde se abren verdaderas posibilidades de hacer crecer el negocio de los servicios para el canal.

Desde hace algún tiempo los medios de comunicación, sobre todos, los tecnológicos estamos insistiendo en que nos encontramos ante la mayor transformación que se ha vivido desde la revolución industrial de principios del siglo pasado.

Esto, aparentemente, parece un mensaje alarmista que despierta en algunos escepticismo y en otros preocupación, ante una posible amenaza para su negocio. Pero de lo que no cabe duda es que no deja a nadie indiferente, en unos por temor y en otros por no saber qué hacer ante este “sunami” imparable que poco a poco nos está engullendo.

Nos estamos refiriendo a la transformación digital de nuestro negocio, de nuestra relación con los clientes, proveedores y todo aquello que queramos hacer para seguir adelante con nuestra empresa e incluso con nuestra vida.

Para entender qué es la transformación digital, tendríamos que extendernos demasiado en este espacio limitado y no tiene sentido, por lo que vamos a explicar algunos de los aspectos más relevantes y sencillos que afectan al canal en donde se puede ver una buena oportunidad de negocio en elementos necesarios para esa transformación digital, nos estamos refiriendo al concepto movilidad.

Uno de los factores claves para evolucionar hacia la empresa digital es, sin duda alguna, las posibilidades de trabajar desde cualquier sitio sin ningún tipo de limitaciones en cuanto a herramientas necesarias se requieren, a herramientas tecnológicas contando siempre que, en estos casos el software es la llave que abre el hardware, esto es algo que siempre se ha dicho y es verdad, aunque todavía hay empresas que no lo entienden.

Es en este caso en el que el canal se convierte en protagonista, y en donde se abre un mundo de posibilidades para hacer negocio desde todos los puntos posibles, esto es así porque aquí es donde comienzan los problemas de las empresas.

Para una empresa, sea del tamaño que sea, su dependencia de la tecnología es total y los cambios que se producen continuamente les hacen cautivos de esta, esta situación provoca la necesidad de tener proveedores que, de manera eficiente, les soluciones los problemas a los que no tienen capacidad de llegar.

Es así como el canal, si está preparado se convierte en el protagonista de esta transformación, en la que nada más que él tiene capacidad para proporcionar soluciones reales a las empresas en general, y en el caso de las pymes, se convierten en imprescindibles.

La pyme suspende en movilidad

 Cuando hablamos de movilidad en la mayoría de los casos las empresas entienden que nos estamos refiriendo a las posibilidades de conectividad que las redes nos ofrecen, podernos conectar en cualquier lugar, este concepto es ya es muy antiguo, la movilidad es mucho más.

Es cuando se profundiza un poco en las posibilidades que la movilidad ofrece a las empresas, cuando a las pymes se les resiste y no terminan de entender su significado real, no entienden que es un modelo de trabajo en el que si se utilizan correctamente las herramientas que existen en el mercado, se puede incrementar la productividad hasta cifras impensables.

La movilidad en las empresas se está convirtiendo en una prioridad para poder competir en un mercado convulso que cambia a tal velocidad que las empresas se ven abocadas a actualizarse continuamente con los problemas y riesgos que esto conlleva.

Tener movilidad significa poder estar activo y dispuesto, a dar respuesta a un cliente o a un problema en tiempo real, se abre todas las fronteras para hacer negocios en cualquier parte del mundo, y sobre todo nos da una visión superior a nuestros competidores por muy grandes que estos sean.

Pero para que todo esto funcione es necesario tener los equipos apropiados, y sobre todo, el equipo humano que gestione esos equipos con conocimiento, responsabilidad y seguridad, ya que de ello depende el corazón del negocio.

Un negocio que no se le puede escapar al canal

Hasta ahora el canal se ha limitado a vender productos y en algunos casos, servicios asociados a esos productos, uno de los ejemplos más claros se da en el mercado de la impresión, donde no existe márgenes en el hardware y si en los servicios asociados.

Ahora el canal ha de especializarse en lo que mejor sabe hacer, en lo que viene haciendo desde hace más de 20 años, dar servicios para fidelizar a los clientes, clientes que han evolucionado y entienden que un buen servicio vale dinero, que ese favor que antes se pedía, ahora se ha profesionalizado, y requiere personal cualificado, que el canal tiene o debe de tener formándole para no perder el tren de la competitividad.

Los distribuidores, las tiendas, el canal en general, está viviendo un momento de evolución que, si lo sabe aprovechar, puede convertirse en pieza imprescindible para que esta maquinaria funcione, todo va a depender de tres factores, su capacidad de evolución, su capacidad de adaptación y su capacidad de formación para dar los servicios que el cliente necesita, y las empresas que forman este canal son capaces y lo han demostrado en múltiples ocasiones que pueden hacerlo, el resto puede ir pensando en cambiar de actividad.

 

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