Llega la era Agentic AI: Claves que definen el nuevo escenario laboral y empresarial

Mioti Tech & Business School, escuela de tecnología aplicada a los negocios, comparte las conclusiones de su informe ‘El nuevo talento a explorar: Los agentes de IA’. El mismo refleja una visión clara del nuevo escenario profesional: la inteligencia artificial ha pasado de ser tendencia a convertirse en una necesidad estructural, transformando la forma en que trabajamos, lideramos y desarrollamos talento.

El estudio ha sido elaborado en base a las reflexiones abordadas en la última edición del Data Talent Innovation Summit, organizado por la escuela de negocio, un encuentro que reúne a empresas de referencia en Inteligencia Artificial como Microsoft, Google, Cloudera, AECOC, Securitas Direct o Havas y así hasta 60 participantes de recursos humanos y tecnología de diversos sectores.

“El dato, la inteligencia artificial, la automatización, son herramientas poderosísimas. Pero su valor real reside en lo que las personas –con pensamiento crítico, creatividad y visión– deciden hacer con ellas. No es la tecnología la que transforma, sino su uso consciente, ético y orientado al bien común. La capacitación digital no puede ser una opción tardía; debe ser una prioridad estratégica para las empresas”, señala Fabiola Pérez, CEO de Mioti Tech & Business School.

Estas son ocho de las claves debatidas:

  • La IA ya no es una ventaja competitiva, sino una necesidad estructural

España es el país europeo donde más directivos afirman tener la Inteligencia Artificial como prioridad estratégica (81%), por encima incluso de la media global (75 %).  Sin embargo, esta ambición todavía no se traduce en madurez. Solo el 7% de las compañías se consideran realmente “AI future-ready”, según el MIT Sloan.

En 2026, integrar IA Generativa no será opcional: las organizaciones que no la integren quedarán irreversiblemente rezagadas en eficiencia, capacidad de respuesta y competitividad.

  • Nace una nueva categoría de talento: los agentes de IA

Una de las transformaciones más relevantes del actual ciclo tecnológico es la aparición de los llamados agentes de IA, sistemas autónomos capaces de ejecutar tareas complejas con un cierto grado de independencia operativa.

Además de su capacidad técnica, lo más significativo es su creciente accesibilidad. Herramientas como Cursor AI, Botpress o Lovable permiten a un usuario sin conocimientos técnicos generar su aplicación, página web, chatbot o eCommerce. Herramientas como Make, N8N o Power Platform, usadas en colaboración con API a modelos de IA Generativa, habilitan la creación de agentes inteligentes y la automatización de flujos de trabajo.

La irrupción del Agentic AI marca el paso de los chatbots a sistemas autónomos que planifican, actúan y colaboran entre sí, reconfigurando funciones y tiempos de trabajo.

  • El consumidor del futuro será un agente digital

Un cambio disruptivo que se vislumbra con claridad es el paso del consumidor humano al consumidor digital. En muchos contextos, ya no será la persona quien compre un producto o contrate un servicio, sino su agente personal.

En paralelo, emergen los llamados gemelos digitales: agentes personalizados que aprenden de sus usuarios, anticipan necesidades y ejecutan decisiones de bajo riesgo. Su función ya no será solo la asistencia, sino la representación operativa del usuario en su vida digital diaria. La personalización, tradicionalmente vista como una meta, se transforma en infraestructura invisible, ubicua y permanente.

  • La IA está reformulando el concepto de trabajo

Las organizaciones deben prepararse para un modelo híbrido en el que humanos y agentes trabajen en colaboración constante, compartiendo espacios digitales, responsabilidades y resultados. Esto exige cambios no solo en la tecnología, sino también en la cultura organizativa, en la formación interna y en la arquitectura de los flujos de trabajo.

La IA Generativa ya se integra en la operativa diaria de miles de profesionales, y su ausencia empezará a ser un síntoma de desactualización estructural. De hecho, algunas organizaciones ya están viendo mejoras operativas concretas: el tiempo medio que necesitaban los trabajadores del conocimiento para recuperar información se ha reducido de quince minutos a solo uno gracias a la integración de IA en los flujos de trabajo.

  • El reto ya no es tecnológico, sino cultural y organizativo

La incorporación de IA en las organizaciones avanza a distintos ritmos. Mientras algunas continúan trabajando con modelos básicos que apenas permiten interacción limitada, otras empiezan a operar con sistemas más autónomos que asumen tareas, toman decisiones, crean contenido y se alinean con objetivos definidos.

Un ejemplo de este cambio es la función de Agentes integrada recientemente en ChatGPT, que permite automatizar procesos más complejos y coordinar flujos de trabajo. Estas soluciones, con mayor autonomía y capacidad de acción, requieren nuevos marcos de trabajo y una comprensión clara de su funcionamiento dentro de cada departamento.

Pasar del Chatbot al Agentic AI no depende solo de adoptar herramientas más avanzadas. Supone ajustar estructuras internas, adaptar funciones y formar a los equipos para integrarlas de forma efectiva. La diferencia entre organizaciones que obtienen valor real de la IA y las que no lo hacen suele estar en este enfoque: entender el impacto organizativo y preparar al talento para trabajar con sistemas que actúan, interactúan y aprenden de forma continua y autónoma, favoreciendo la interacción humano-máquina.

  • El área de TI se convierte en el nuevo departamento de RRHH para agentes

Los equipos tecnológicos comienzan a gestionar ecosistemas de agentes de IA como si fuesen «colaboradores no humanos»: evaluando su rendimiento, asignando tareas y auditando sus decisiones. Nos encontramos en lo que ya podríamos denominar la era del Agentic AI, donde múltiples agentes trabajan coordinadamente, con grados elevados de autonomía y capacidad de decisión.

La IA, en especial en su modalidad “Agentic”, no elimina la necesidad de trabajadores humanos, pero sí transforma qué hacemos, cuándo lo hacemos y cómo lo hacemos.

  • Hay que pasar de los pilotos a la implementación con propósito

El despliegue de la inteligencia artificial en las empresas sigue marcado por la repetición de un mismo patrón: proliferan los proyectos piloto, las pruebas de concepto y los talleres internos, pero pocos se convierten en soluciones reales que escalen o generen valor.

Este atasco no responde a una falta de tecnología, sino a la ausencia de una hoja de ruta clara. Se prueba sin una meta concreta, se experimenta sin criterios definidos y se avanza sin saber muy bien hacia dónde. El resultado: muchas iniciativas se quedan en tierra de nadie, sin continuidad ni retorno.

Para que la IA sea algo más que una promesa, las organizaciones deben dejar atrás la fase de prueba constante y apostar por una implementación con sentido. Integrar lo que funciona, descartar lo que no y centrar los esfuerzos en aquello que impacta directamente en el negocio.

  • El reskilling ágil y efectivo es la prioridad estratégica de RRHH

Según el Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum, 59 de cada 100 trabajadores necesitarán capacitación adicional antes de 2030. De ellos, 29 podrán ser reentrenados dentro de sus roles actuales, 19 podrán ser reasignados a nuevas funciones tras una formación adecuada, y once probablemente no recibirán la formación necesaria.

Esta brecha representa tanto una amenaza como una oportunidad: quienes actúen con rapidez y visión estratégica lograrán capitalizar el cambio, mientras que otros quedarán rezagados.

El valor de formarse en IA

La IA, presente ya en el trabajo diario de muchos, está redefiniendo la forma de producir, analizar datos, generar ideas y resolver problemas. En un contexto donde su adopción es desigual entre organizaciones, los profesionales que dominen esta tecnología tienen más opciones de liderar proyectos, destacar en procesos de selección y acceder a nuevos horizontes laborales.

En el informe de Mioti mencionado, “El nuevo talento a explorar: los agentes de IA”, aparecen más datos, como que junto a que el 81% de los directivos españoles consideran a la IA como esencial para su negocio, un 78% la utilizan ya de forma habitual. Sin embargo, esta adopción no siempre es profunda ni estratégica, lo que abre posibilidades diferenciales para quienes deseen desarrollarse en este campo.

“Los datos muestran que aún hay margen para que los profesionales conviertan la Inteligencia Artificial en una herramienta de impulso real. Quienes empiecen ahora a integrar la IA en su trabajo no solo estarán mejor preparados, sino que liderarán el cambio en sus compañías”, prosigue Pérez. “Para responder a esta demanda hemos incorporado cursos intensivos, adaptados a distintas áreas, que permiten adquirir en solo unos días los conocimientos esenciales en esta tecnología para aplicarlos de inmediato, directamente en su trabajo”.

Mioti Tech & Business School propone seis claves prácticas para que cualquier profesional, independientemente de su sector o nivel técnico, impulse su formación en IA:

  • Evalúa tu punto de partida y define un objetivo concreto

Antes de iniciar cualquier aprendizaje, conviene identificar el nivel actual de conocimiento y el propósito de la formación. ¿Quieres mejorar tu eficiencia en tareas diarias, liderar un proyecto innovador, cambiar de área profesional o simplemente mantenerte actualizado? La claridad en los objetivos permite seleccionar las herramientas y los contenidos adecuados, optimizando tiempo y esfuerzo.

  • Aprende a diseñar prompts efectivos

La comunicación con la IA es una habilidad en sí misma y el prompt engineering se ha convertido en una de las competencias más valoradas. No basta con escribir una instrucción correcta, el objetivo es construir prompts reutilizables y adaptables a diferentes contextos, que funcionen como plantillas para procesos recurrentes. Incorporar ejemplos reales de tu sector y ajustar el nivel de detalle según la tarea permite obtener resultados más consistentes. Con el tiempo, contarás con una biblioteca de prompts que acelerará tu trabajo y te dará una ventaja operativa frente a quienes improvisan cada vez.

  • Selecciona las herramientas que mejor se adapten a tus objetivos

El mercado ofrece múltiples modelos y plataformas –ChatGPT, Copilot, Gemini o Claude, entre otros– pero no todas están diseñadas para las mismas necesidades. Antes de invertir tiempo en aprender una herramienta, evalúa sus funciones, facilidad de uso, capacidad de integración con tus sistemas actuales y el cumplimiento normativo que requiere tu sector. Por ejemplo, un perfil en finanzas deberá priorizar soluciones que garanticen trazabilidad y seguridad en los datos, mientras que en marketing puede ser más relevante la capacidad creativa y de personalización. Elegir bien desde el principio evita esfuerzos innecesarios y maximiza el retorno de la formación.

  • Integra la IA en tu rutina para ganar en productividad

Aprender sin aplicar es perder la mitad del valor. Incorporar la IA al flujo de trabajo diario, aunque sea en tareas pequeñas, te permitirá comprobar su utilidad real y ajustar su uso. Empieza por procesos sencillos, como generar resúmenes, analizar datos o preparar borradores, y registra los resultados: cuánto tiempo ahorras, qué mejoras has observado en calidad o qué nuevas posibilidades han surgido. Medir el impacto no solo te ayudará a optimizar la herramienta, sino que te permitirá justificar su uso ante responsables. “Aunque pueda parecer lo contrario, utilizar la Inteligencia Artificial de forma habitual y continuada nos hace cada vez más competentes como profesionales”, subraya la directora de Mioti.

  • Fortalece tu conocimiento en seguridad y regulación

El uso profesional de la IA requiere algo más que destreza técnica: es fundamental entender cómo manejar la información de forma segura y conforme a la normativa vigente. Familiarizarte con leyes como el GDPR, la reciente AI Act en Europa –que empezará a aplicarse progresivamente y transformará la forma en que las empresas trabajan con IA a partir de 2026– y con protocolos internos de tu organización evitará riesgos legales y reputacionales. Además, comprender los posibles sesgos de los modelos y cómo minimizarlos te posicionará como un profesional capaz de integrar la innovación con la responsabilidad. Esta combinación de criterio técnico y ético es cada vez más valorada en procesos de selección y desarrollo interno.

  • Adopta una mentalidad proactiva y abierta al cambio

La tecnología avanza a un ritmo que hace que el conocimiento se vuelva obsoleto en cuestión de meses. Por eso, además de aprender a usar la IA hoy, es clave desarrollar el hábito de actualizarse de forma constante. Participar en comunidades especializadas, asistir a webinars o conferencias y seguir a referentes del sector en canales profesionales como LinkedIn te ayudará a mantenerte al día.

“Por último, crea sinergias dentro de tu organización: compartir lo que aprendes multiplica su valor. Proponer talleres internos, sesiones de demostración o pequeños proyectos piloto con compañeros de diferentes áreas permite que el conocimiento no se quede en una sola persona, sino que impulse mejoras colectivas. Además, colaborar en la aplicación de la IA en otras áreas te dará una visión más amplia de la organización y nuevas ideas para aplicar en tu propio trabajo”, concluye Fabiola Pérez. “En pocos años, la Inteligencia Artificial General (AGI) va a cambiar por completo el mercado laboral. Quienes empiecen a prepararse desde ahora estarán en primera fila para aprovechar todo lo que viene”.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *