Ibermática se bate a sí misma y logra los mejores resultados históricos

La multinacional de origen vasco Ibermática ha superado los peores momentos de la crisis sanitaria, lanzada y rebasando por primera vez la barrera de los 260 millones de euros que logró en 2008, antes de verse afectada por las consecuencias derivadas de la crisis financiera. Y lo ha hecho con un crecimiento de su cifra de negocio del 8,8%, hasta alcanzar los 276 millones de euros.

TAMBIÉN OBTIENE el mejor resultado de su serie histórica, con 11,3 millones de euros de beneficio, un 54,8% más que en 2021 y por encima de las previsiones marcadas por la propia compañía. Así nos los transmitía el consejero delegado y director general Juan Ignacio Sanz en la tradicional comida de presentación de resultados en la sede bilbaína de la compañía tecnológica, una vez vuelto a la “nueva normalidad”.

“La situación del mercado ha sido atípica, como compañía de servicios hemos visto sectores que lo han pasado muy mal y donde hemos tenido que ajustar precios a la baja para ayudarles a salir a flote, adaptándonos a su situación, y sectores como el tecnológico que en general han ido muy bien tirando de la digitalización, porque esta pandemia ha demostrado que las interacciones con clientes y proveedores que han seguido funcionando han sido las digitales, y eso explica que hayamos cerrado nuestro mejor año. En este sentido, los proyectos de Advanced Solutions y el elevado porcentaje de renovación de servicios han sido el motor de este importante crecimiento”, afirma Sanz. “La tecnología se ha convertido en el motor de la economía y la que más potencia aporta para su desarrollo”.

Y si parecía que tras el crecimiento experimentado en 2020 iba a ser difícil conseguir batir esas cifras, “Ibermática lo ha vuelto a hacer, también en 2021, y aún con los últimos coletazos de la recesión golpeando la economía ha logrado impulsar sus cifras en todos los indicadores que representan la evolución del negocio”, apunta el consejero delegado. Pues además de facturación y beneficio, también ha incrementado su cifra de contratación de proyectos un 84%, hasta los 416 millones, que asegura la continuidad del negocio y ha obligado a cerrar el ejercicio con 287 profesionales más, situando su plantilla en 4.075 efectivos.

«Hemos visto sectores que lo han pasado muy mal y donde hemos tenido que ajustar precios a la baja para ayudarles a salir a flote, adaptándonos a su situación, y sectores como el tecnológico que en general han ido muy bien tirando de la digitalización de las empresas» (Juan Ignacio Sanz, Ibermática)

“Nunca antes había habido tantas personas trabajando en la compañía, quienes son la base de nuestro éxito. De hecho, nos gusta mucho hablar de la ‘familia Ibermática’ y cómo se sienten ‘los colores de la camiseta’. Presumimos de nuestra política de recursos humanos y de la baja rotación, si la media del mercado TI se encuentra en el 25%, nosotros la tenemos situada en el 10%. Esto implica que los proyectos empiezan y terminan con el mismo equipo, lo que se traduce en mayores niveles de calidad de servicio y satisfacción de los clientes, a diferencia de otras compañías que empiezan unos y a los cuatro años han cambiado todos los implicados”, presume Sanz. “En los momentos más duros de la pandemia, de hecho, di la orden explícita de que no se despidiese a nadie, y hoy tenemos un sistema de trabajo ‘a la carta’, donde cada uno se configura los días que va a la oficina o trabaja desde casa, y que es básico para la retención del talento”.

Volviendo a las cifras presentadas, en total Ibermática ha superado los dos años de la crisis sanitaria con un crecimiento de sus ingresos de más del 15,5%, pasando de los 239 millones de euros en 2019, a los 276 millones de 2021 (253,8 en 2020). La principal razón de esta evolución positiva está en la acertada estrategia iniciada en 2018 de dar paso a nuevos negocios frente al tradicional outsourcing (que había tocado techo y donde los principales clientes de la banca y las cajas de ahorro estaban en un profundo proceso de concentración y suelta de lastre).

“Entre las razones de esta evolución destacan dos principalmente. Por un lado, el incremento registrado por el área de soluciones avanzadas, que aglutina todo el negocio digital y nuevo negocio que se ha puesto en marcha en los últimos planes estratégicos, pasando de sumar 78,1 millones de euros en 2018 a los casi 120 millones de 2021, un 53% más, y que ha sido la que más ha crecido en estos tres años, por encima del 50% año a año”, asegura el director general de Ibermática.

«Si la media de rotación del mercado TI es del 25%, nosotros la tenemos en el 10%. Esto implica que los proyectos empiezan y terminan con el mismo equipo, lo que se traduce en mayores niveles de calidad de servicio y satisfacción de los clientes» (Juan Ignacio Sanz, Ibermática)

El desglose de estos 119,5 millones de euros apunta que los proyectos de Transformación Digital han sumado 27,6 millones de euros, los de Hybrid IT (servicios en la nube) 24,5 millones, SAP 24,4 millones, Smart Factories (Industria 4.0) 24,1 millones, Microsoft 8,6 millones, Ciberseguridad 7,1 millones y Analítica e Inteligencia Artificial 3,2 millones de euros.

“Así, nos hemos convertido en unos proveedores de servicios críticos. Pero mientras que el teletrabajo afectaba a todos los sectores, había unos mejor preparados que otros”, señala el directivo. “En general, todas las empresas cuya actividad comercial se lo permitió tiró del trabajo remoto. Por el contrario, en las Administraciones Públicas no se estaba preparado para nada trabajar en la nube (en parte por su forma de presupuestar y comprar tecnología, pues prefiere una estructura cerrada de precios fijos, y la nube está sometida a precios variables y bajo demanda). Por fortuna, eso está cambiando”. Lo cual no impidió que los funcionarios como todos los demás se quedasen en sus casas, con o sin ordenador.

Sin embargo, otros segmentos, como el de la ciberseguridad, se han mostrado un poco decepcionantes. “Ha crecido menos de lo que esperábamos, pues aunque hay interés, las decisiones solo se toman cuando hay un ataque, que es el peor momento. La gente no es aún totalmente consciente, ni siquiera en empresas medianas que ya se juegan una pasta”, dice Sanz. Y de hecho, 5 o 6 millones de esos 7 que ha facturado en ciberseguridad ha sido fruto de la penúltima adquisición, la empresa ITS Security.

La mejor empresa de servicios

El otro pilar de la compañía, el outsourcing, sigue teniendo un gran desempeño, con una elevada tasa de renovación de contratos, superior al 90%, muchos de los cuales se amplían o derivan en otro tipo de servicios con los mismos clientes. “Este indicador tiene que ver con la elevada satisfacción del cliente, contrastada por el informe independiente elaborado por las consultoras Quint y Whitelane Research. Este documento ha situado a Ibermática en 2021 como el mejor proveedor, en el puesto número uno, de externalización tecnológica del mercado español. La importancia de este informe radica en que son los propios clientes quienes valoran a las firmas de outsourcing TI y la calidad de los servicios que ofrecen”, apunta Sanz.

Y añade: “Como ya dije, esta calidad del servicio tiene su razón de ser en el desempeño de los profesionales de la compañía, a los que Ibermática considera como su principal activo. Durante toda la pandemia se ha tratado de ofrecer las mejores condiciones laborales posibles, mostrando la máxima preocupación por el cuidado de su salud y fomentando la conciliación de su vida personal y profesional, lo que al final se traduce en una mayor implicación, motivación y un mejor servicio al cliente. Así, a día de hoy, una parte muy importante de la plantilla sigue acogida al ‘Plan Harmony’, una de nuestras iniciativas más destacadas en este ámbito, por el que los trabajadores pueden elegir su manera de trabajar, garantizando la conciliación familiar y laboral, la seguridad y la salud a la hora de desempeñar sus funciones. El 99% de la platilla que puede elegir -según el puesto- hace teletrabajo y mientras unos van hasta cada quince días a la oficina, un 1% restante incluso nunca. Pero los que van de cara al cliente, manda el cliente”.

El director general de Ibermática quiso dar otro titular: “El desarrollo del sector TI va a ser una guerra por la búsqueda del talento”, afirma. “Hay muchos menos profesionales de los que se necesitan. No hay gente preparada en habilidades digitales suficiente, y demasiadas compañías competimos por el mismo escaso talento, lo que se traduce en un incremento de los costes salariales”.

Y se apunta otra derivada más negativa: “Va a suponer una oportunidad perdida cuando llegue el turno de las pymes para lograr ejecutar los 140.000 millones de los fondos europeos hasta 2026, no va a haber recursos humanos suficientes para llevarles a cabo los proyectos, y al final, con suerte incluso, van a ser compañías de fuera las que acaben dando ese servicio que sí han hecho los deberes y cuentas con jóvenes con formación profesional. Ya hay estudios que apuntan que solo se van a poder ejecutar el 70% de los fondos, en este ranking siempre estamos a la cola, hacemos un 30% menos de los que podríamos hacer simplemente porque no sabemos los mecanismos de pedir esas subvenciones. Haría falta un poco más de implicación y ayuda de los poderes públicos, generando entornos tipo clúster y que fueran las propias administraciones las que tirasen del carro de las pymes. Por poner un ejemplo, Irlanda decidió hace años constituirse en un polo de atracción de las grandes tecnológicas, y esa política le ha llevado hoy a multiplicar por dos su PIB por habitante”.

«El desarrollo del sector TI va a ser una guerra por la búsqueda del talento. No hay gente preparada en habilidades digitales suficiente, y demasiadas compañías competimos por el mismo escaso talento, lo que se traduce en un incremento de los costes salariales» (Juan Ignacio Sanz, Ibermática)

Entre tanto, Ibermática ha creado una unidad específica para la gestión de estos fondos NextGen, constituyéndose en agente digitalizador, a la que ya se han apuntado ya 1.500 pymes clientes. En realidad, hasta ahora el principal contratante ha sido la Administración Pública, que así lo está aplicando en los pliegos. “Durante 2021 le facturamos 4 millones de euros, y para 2022 tenemos presupuestados hacer 10 millones”, anuncia Sanz.

Objetivos a corto y medio plazo

El año que viene Ibermática cumplirá medio siglo. “¡Más que algunas compañías, como Microsoft!”, presume Sanz. Y de cara a 2022, a pesar de que también se prevé convulso por la deriva del conflicto entre Rusia y Ucrania y la incertidumbre por la evolución de la pandemia de la covid-19 en China o incluso aquí en España, más la escalada de costes energéticos y la inflación, Ibermática se ha propuesto como objetivo seguir creciendo al mismo ritmo y siempre por encima del sector TI. Así, prevé en el próximo ejercicio incrementar las ventas en torno a un 8% hasta alcanzar los 290 millones de euros, con un aumento del beneficio del 10% (1,6 millones de euros) hasta obtener 12,9 millones.

¿Cómo explicar que los beneficios crezcan más que las ventas? “Porque somos muy eficientes, y los proyectos cada vez más rentables gracias a nuestras herramientas de automatización, y que muchos de los proyectos de soluciones avanzadas van asociados a otros proyectos. Antes, un contrato de outsourcing que se te caía lo tapabas con otro que llegaba. Pero los proyectos de transformación digital son más continuos y uno tira del siguiente”.

Por sectores, la cifra de negocio prevista para 2022 sería: servicios a empresas de Manufacturing 68 millones de euros, de Consumer 57 millones, Administración Pública 50 millones, Servicios Financieros y Seguros 35 millones, Utilities 32 millones, Telecomunicaciones y Medios de Comunicación 31 millones, y Salud 17 millones de euros. Este año, el objetivo de ingresos a través de Advanced Solutions será de 146 millones de euros, 26 millones más, consolidándose como motor de crecimiento.

Para alcanzar estas cifras Ibermática pondrá el foco también en tres elementos estratégicos: uno, la gestión de fondos Next Generation, para lo que se ha creado un equipo específico dentro de la compañía; dos, una apuesta por la innovación para reforzar el portfolio propio de Ibermática, con iniciativas de negocio basadas en las nuevas tendencias a trasladar al mercado; y tres, nuevamente el cuidado de sus profesionales, con un notable aumento de la plantilla.

“Para mantener el vínculo con la empresa a pesar del gran número de trabajadores que realiza su actividad en remoto, va a habilitar mecanismos digitales para colaborar, trabajar en común y relacionarse en un ámbito digital. A todo teletrabajador le hemos proporcionado ordenador portátil, monitor grande y hasta silla ergonómica”, cuenta Sanz “Nuestro plan para 2025 contempla llegar a los 500 millones de euros de facturación y aumentar la plantilla hasta los 5.000 profesionales, casi mil más”.

100% canal directo

Como integradores de soluciones propias y ajenas, Ibermática mantiene una política de alianzas con los grandes proveedores de soluciones como Microsoft, SAP, Oracle, Liferay, IBM o HPE del que es partner, así como acuerdos de colaboración con medio centenar de fabricantes de tecnología. A su vez, disponen de una potente red propia de 150 profesionales preventa que llegan directamente al cliente para trabajar los proyectos, y varios centros de competencia para desarrollo de software, servicios de gestión ITIL y productos de próxima generación.

Cuenta con 27 oficinas, cuatro de ellas en Guipuzcoa, dos en Álava, Vizcaya y Madrid, y una en Asturias, Badajoz, Barcelona, Navarra, Sevilla, Valencia y Zaragoza. También cuenta con dos sedes operativas en Portugal y una en Andorra, Argentina, Brasil, Chile, EEUU, México, Perú, y Reino Unido. Generadores de empleo de alta cualificación (técnicos, ingenieros, informáticos, industriales…), la compañía mantiene un 40% de la plantilla y un 30% del negocio en el País Vasco.

«Ya hay estudios que apuntan que solo se van a poder ejecutar el 70% de los fondos NextGen, porque las pymes no saben los mecanismos de pedir esas subvenciones. Haría falta un poco más de implicación y ayuda de los poderes públicos, generando entornos tipo clúster» (Juan Ignacio Sanz, Ibermática)

En cuanto a las nuevas modalidades de contratación en pago por uso, aún supone un pequeño bocado para Ibermática, pues su negocio cloud le reporta por ahora solo 25 millones de euros. “Tenemos nuestros propios servidores en un centro de datos en Madrid, para los que necesitan que sus datos por regulación o por sus políticas de seguridad estén en el país. Pero también nos hibridamos con Azure o AWS y empaquetamos servicios que revendemos. A los clientes les gusta cada vez más el pago por uso, con lo que la capacidad de generación de caja es mayor, pero es un mercado cada vez más complejo”, explica el director general. “Otro movimiento en expansión sin embargo es el Edge Computing, acercando los servidores allí donde se produce y guarde el dato, ya se trate de ganar latencia en la mecánica industrial o de ganar soberanía en la privacidad del mismo”.

Referente a la adopción de la 5G, el directivo prevé que aún cabe una concentración de operadores siempre que no rompan las reglas antimonopolio. Sin duda, España goza de una buena red capilar de cable y móvil que hay que aprovechar. “Pero que puedas bajarte una película en el tiempo que estás esperando el autobús en vez de en tu casa no es un gran cambio de paradigma. Sin embargo, sí veremos grandes cambios estructurales que transformen la forma de vivir en los ámbitos de la salud y la banca”, vaticina Sanz. “Por un lado, la población cada vez se hace más mayor y requiere más cuidados, por otro las nuevas generaciones tienen preferentemente una relación más digital con el mercado”.

También se habló de la necesidad de fomentar los ecosistemas de innovación apoyando a universidades y startups. “El I+D es más cosa de las compañías aisladas, pero la innovación necesita apoyarse en una red transversal. Por ejemplo, una tecnología que hace dos o tres años veíamos muy lejana como la computación cuántica, hoy ya estamos ahí”. Y continúa Sanz: “Cada vez habrá una mayor concentración del mercado TI en empresas de nuestro tamaño. Seguirá habiendo empresas de nicho, y otras como nosotros que sirvan de paraguas, pero sin diluirlas. Nosotros no compraríamos nunca a una empresa que su equipo directivo no siguiese al mando. En toda compañía de éxito que empieza hay un dilema cuando llega a esa barrera que tiene que decidir entre ampliar estructuras para tener más capacidad o condenarse a no crecer y te adelanten por la derecha. Es ahí donde podemos llegar nosotros y ayudarles a que accedan a nuestro mercado”.

Por tamaño, Ibermática se sitúa en el tercer puesto entre las empresas tecnológicas de capital español, tras Indra y Seidor, y entre las quince primeras si contamos a todas las demás, nos cuenta Sanz. Una de las formas tradicionales de crecer inorgánicamente es la compra de compañías, e Ibermática se caracteriza por salir de compras una o dos veces al año. Así, en 2018 se hizo con la empresa IDS Industrial en el ámbito de la automatización, en 2020 la empresa de ciberseguridad ITS y a la última en 2021 El Arte de Medir. “Siguen operando con independencia, pero con el añadido en su nombre de ‘by Ibermática’ como empoderamiento. Estamos cerrando tratos con otra empresa que se hará efectiva antes del verano, y seguramente venga otra después. No puedo decir el sector porque enseguida lo adivinaríais. Pero podemos decir que tenemos una sana tesorería con 30-40 millones. ¡No tenemos intención de comprar Salesforce! Más bien alguna empresa que trabaje con soluciones del gigante norteamericamo en la nube, un negocio en el que Ibermática aún no ha entrado”.

En estos tiempos convulsos, y a pesar de contar con servicios para siete sectores verticales, Ibermática tampoco tiene intereses en el mercado de Defensa, que parece va a sufrir un incremento en la inversión de los países europeos, dictado por el que manda en la OTAN. A cambio, tampoco parece haber sufrido la falta de abastecimiento de microprocesadores desde China. “Solo un 5% de nuestros servicios de outsourcing se basan en servidores propios, y no hemos sufrido ninguna rotura de stock por falta de chips. Quizás se esté notando más en nuestros clientes de automoción que en los ordenadores, Eso sí, al principio de la covid faltaron muchos portátiles, pero ya se ha superado ese desabastecimiento”.

Finalmente, marcado el camino de la nube y la digitalización, hay que pedir calma y perseverancia. “Es más fácil implantar una aplicación para la nube si se ha desarrollado desde cero que no al revés, los proyectos se complican mucho si quieres llevar algo viejo al cloud porque te ha funcionado toda la vida. El journey a la nube dura por lo menos dos años, mientras intentas que no se interrumpa el servicio y mantienes la continuidad del negocio”.

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