Rockwell impulsa la transición de la automatización a la autonomía en la industrial guiada por IA
La compañía estadounidense presenta en ROKLive EMEA 2026, el evento anual de tres días que vuelve a celebrarse en Madrid con más de mil asistentes, cómo la industria está evolucionando hacia operaciones autónomas mediante datos, software definido por IA, plataformas MES (Manufacturing Execution System), ciberseguridad IT/OT y colaboración tecnológica.
LA INDUSTRIA global vive un momento de transformación acelerada marcado por la inflación, la creciente competitividad internacional, los retos de ciberseguridad industrial y la necesidad de innovar para mantener la eficiencia de las operaciones. En este contexto, Rockwell Automation ha presentado en el encuentro ROKLive EMEA 2026 su visión sobre el futuro de la producción manufacturera e industrial, un escenario donde la automatización tradicional de los procesos evoluciona hacia lo que la compañía denomina autonomía industrial.
La empresa, considerada el mayor proveedor mundial de automatización industrial y transformación digital, está impulsando este cambio mediante software industrial, plataformas MES, inteligencia artificial, robótica avanzada y un ecosistema global de partners que permite abordar proyectos industriales cada vez más complejos.
Durante el evento, Rodrigo Riera, vicepresidente de Ventas de la región Sur EMEA de Rockwell Automation, explicó que el sector se encuentra en plena transición hacia una nueva fase de la cuarta revolución industrial, donde los datos y la inteligencia artificial están transformando la manera en que operan las plantas productivas.
Riera, que acumula más de veinte años de experiencia en automatización industrial y transformación digital, y que ha liderado la transición de modelos centrados en hardware hacia estrategias basadas en software y servicios digitales, señaló que “tras la incorporación de la alta velocidad, el cambio actual está siendo especialmente disruptivo por la incorporación de la inteligencia artificial en la industria”.

Según el directivo, la autonomía industrial se apoya en tres pilares fundamentales: tecnología, enfoque de sistema y experiencia en el dominio. En este sentido, subrayó que la robótica con inteligencia artificial ya no pertenece al futuro, sino que forma parte del presente de la industria, pues hoy muchas plantas industriales ejecutan procesos basados en datos que son analizados mediante IA para optimizar decisiones y mejorar la eficiencia operativa.
Riera también destacó que el contexto industrial actual está condicionado por factores como la inflación y los cambios en precios y demandas, la presión competitiva global y la creciente necesidad de proteger los sistemas industriales frente a amenazas de ciberseguridad, lo que obliga a las empresas a innovar de forma constante. En este escenario, la estrategia de Rockwell Automation busca lo que el directivo definió como “simplificar la complejidad”, es decir, ayudar a las empresas a operar de forma más eficiente en entornos cada vez más competitivos.
La compañía, que cotiza en la Bolsa de Nueva York y ha sido reconocida como una de las empresas más éticas del mundo, ha destinado más de 3.000 millones de dólares a adquisiones e inversiones tecnológicas, especialmente en áreas como software industrial y ciberseguridad aplicada a entornos OT. Además, la empresa cuenta con aproximadamente 26.000 empleados y presencia en más de cien países, consolidándose como uno de los actores más influyentes en la transformación digital en muy diversos vectores industriales.
Uno de los mensajes más repetidos durante el encuentro fue que ninguna empresa puede afrontar la transformación industrial por sí sola. Por ello, Rockwell Automation ha construido un amplio ecosistema de colaboración industrial que incluye a nivel mundial 222 distribuidores, 120 ingenierías de proyectos, más de 3.900 integradores de sistemas, 13 partners EPC (Engineering, Procurement and Construction) y más de 3.600 partners OEM (Original Equipment Manufacturer), que constituyen una red que permite desarrollar soluciones industriales que combinan software, automatización, robótica, análisis de datos y servicios especializados.
Este modelo colaborativo resulta clave para afrontar proyectos industriales de gran complejidad, como el desarrollado con el fabricante de vehículos eléctricos Lucid, donde las soluciones de Rockwell permiten gestionar todo el proceso de manufactura, comprender el ciclo completo de producción y tomar decisiones operativas que respondan al incremento de la demanda.
Rockwell en España
El papel de España dentro de esta transformación también fue uno de los temas abordados durante el evento. José Paredes, director general de Rockwell Automation para España y Portugal, explicó: “El país se está consolidando como un hub industrial dentro de Europa, impulsado por el proceso de digitalización que están viviendo sectores estratégicos como la alimentación, las infraestructuras o la industria farmacéutica”. Paredes, con más de cuarenta años de experiencia en automatización industrial, destacó que “las empresas españolas están afrontando un entorno cada vez más exigente, lo que les obliga a innovar para ofrecer productos más competitivos y reforzar la eficiencia de sus plantas productivas”. En sus palabras, la industria española está inmersa en una transformación profunda que busca mejorar los procesos industriales y preparar a las empresas para el futuro de unas operaciones cada vez más globales.

Durante el encuentro ante los medios especializados, se presentaron también casos de éxito que demuestran cómo la digitalización industrial ya está generando resultados concretos en diferentes sectores productivos. Uno de ellos es el de West-Bake, fabricante de bollería industrial que se enfrentaba a una elevada complejidad operativa debido a la existencia de silos de datos y numerosos procesos manuales basados en papel. Para resolver esta situación la empresa implantó Plex MES, una plataforma de ejecución de fabricación que permite digitalizar registros de calidad, mejorar la trazabilidad del producto y optimizar la planificación de la producción. Gracias a esta solución y la integración por parte de Cumulus, West-Bake ha logrado mejorar la visibilidad de sus operaciones y crear una base tecnológica escalable para su crecimiento.
Otro caso destacado es el de la farmacéutica ROVI, donde se implementó FactoryTalk PharmaSuite MES con la colaboración de Adasoft, integrador de sistemas certificado Gold de Rockwell Automation. El proyecto, implementado de manera piloto en su centro de producción madrileño, permitió digitalizar la ejecución de lotes, eliminar registros en papel y reforzar la integridad de los datos, algo especialmente relevante en un sector altamente regulado como el farmacéutico. La implantación completa se realizó en menos de un año, creando un núcleo digital de fabricación replicable para futuras instalaciones.
En el sector alimentario, la empresa Hawaiian Host Group afrontaba el reto de gestionar múltiples formatos de empaquetado en sus líneas de producción de nueces de macadamia. La solución, liderada por el partner de Rockwell el fabricante OEM italiano Cama Group, combinó robótica industrial, servovariadores Kinetix y variadores PowerFlex junto con sistemas de realidad aumentada para formación de trabajadores, permitiendo acelerar cambios de formato y mejorar la eficiencia operativa. Esta tecnología también facilita la incorporación de nuevos trabajadores en entornos con alta rotación, algo especialmente relevante en industrias con escasez de talento especializado.
En materia de ciberseguridad industrial, el grupo germano Ronald, fabricante de componentes para automoción especialmente llantas, necesitaba un sistema seguro de acceso remoto que permitiera gestionar sus operaciones en catorce plantas distribuidas en dos continentes (una de ellas en la provincia de Teruel) y con más de 300 partners industriales conectados. La solución implantada permitió centralizar todos los accesos en una única plataforma IT/OT, con cifrado compatible con la normativa NIS2, control de privilegios y auditoría avanzada, reforzando así la seguridad de las operaciones industriales.
Otro ejemplo relevante es el de Liquats Vegetals, fabricante de bebidas vegetales “clean label” como Yosoy, elaboradas a base de avena, arroz o soja, que necesitaba mejorar la eficiencia energética y la visibilidad de sus procesos industriales, en especial para optimizar los intercambios de formatos y productos sin tener que cambiar toda la línea de producción. La compañía implantó tecnologías como PlantPAx, FactoryTalk Energy Manager y la plataforma de datos DataMosaix, lo que permitió centralizar la información de todas sus líneas de producción y detectar anomalías de consumo en tiempo real.

Durante el encuentro, Tasio Corachan, director de Procesos y Mejora Continua de Liquats Vegetals, explicó que “la innovación tecnológica era clave para poder crecer al mismo ritmo que la demanda del mercado”. Según el directivo, tener los datos centralizados permite unificarlos y contextualizarlos, generando una única fuente fiable de información para la toma de decisiones. Corachan añadió además que: “La incorporación de inteligencia artificial sobre la plataforma de datos permite aplicar agentes de IA que optimizan el análisis operativo, mientras que los sistemas de control de accesos y respaldo reducen prácticamente a cero el error humano y garantizan la continuidad de la producción”.
El último de los casos presentados fue el de Aigües de Barcelona, empresa responsable de gestionar el ciclo del agua para cerca de 3 millones de habitantes del área metropolitana de Barcelona. La compañía ha evolucionado su arquitectura de control industrial mediante la plataforma PlantPAx de Rockwell Automation, integrada en un entorno multivendor basado en estándares abiertos. Durante el encuentro, Javier Gamiz Caro, responsable de Sistemas de Control Industrial de Aigües de Barcelona, explicó que “la estrategia tecnológica de la empresa se basa en la estandarización y el uso de plataformas abiertas que permitan integrar diferentes tecnologías”.

Gamiz destacó que el incremento de la capacidad de cómputo y la digitalización de las infraestructuras están permitiendo mejorar la resiliencia del sistema, especialmente en un contexto marcado por el cambio climático y la presión sobre los recursos hídricos, señalando que actualmente existen más de 150 sesiones operativas funcionando sobre el sistema digital.
Resumiendo
La conclusión que se desprende de las iniciativas presentadas durante ROKLive EMEA 2026 es que la industria está entrando en una nueva etapa donde la automatización evoluciona hacia operaciones autónomas impulsadas por datos, inteligencia artificial y plataformas digitales conectadas. La integración entre tecnología operativa y tecnología de la información, la colaboración entre fabricantes, integradores y partners tecnológicos y la adopción de plataformas industriales abiertas se perfilan como los elementos clave para construir fábricas más eficientes, resilientes y sostenibles. En este escenario, el objetivo de Rockwell Automation es claro, ayudar a las empresas industriales a crear hoy el futuro de las operaciones industriales.
Por Susana Gilabert



