Más de la mitad de los backups están mal diseñados para su función

TPB311, abr21. Veeam ha visto que una inadecuada protección de datos y los retos que la pandemia plantea a la continuidad de las operaciones obstaculizan las iniciativas de transformación de las empresas, a pesar del impacto significativo en el gasto dedicado a la digitalización. Esta es una de las conclusiones de su estudio anual realizado en junio de 2021 entre 3.000 directivos de 28 países (208 de España y Portugal por primera vez).

LOS RETOS relacionados con la protección de datos comprometen la capacidad de las empresas para ejecutar iniciativas de transformación digital en todo el mundo, tal y como indica el Informe 2021 de protección de datos de Veeam, que ha concluido que un 58% de los backups fracasa y deja los datos sin protección y un 38% incluso no se podrían ni recuperar. El proveedor de soluciones de backup en la nube también indica en su informe que un 40% de directivos ha señalado la pandemia de la covid-19 y la incertidumbre económica resultante como dos nuevas barreras a la transformación digital en la empresa durante los próximos doce meses, mientras que un tercio ha tenido que ralentizar o detener iniciativas el año pasado.

En el último año todo el mundo se ha tenido que enfrentar a una serie de nuevos retos, en lo que respecta a garantizar la integración y la reintegración de los datos también se han introducido nuevas variables, la más evidente el trabajo en remoto y el acceso desde los hogares, haciendo los entornos de operaciones más diversos aún. En este sentido, Jorge Vázquez, country manager de Veeam Iberia, nos señalaba los cambios y tendencias de este 2021, que desplaza la dirección de los recursos e introduce nuevas necesidades diferentes en seguridad y gobernanza: “El 53% de los CEOs marcaban como prioridad y necesidad fundamental para 2020 el crecimiento; en 2021 es solo cuestión de sobrevivir. Aún así, el 75% de los CEOs creen que la transformación digital impulsará el crecimiento de los ingresos”.

Sin embargo, el camino está lleno de enormes baches que hacen que este recorrido no sea tan placentero para el 89% de los encuestados en España. Es notoria la falta de capacitación técnica especializada, dentro de las empresas y fuera en el mercado laboral (46%). También hay excesivas dependencias del legacy, que muchas veces condiciona la adopción y rendimiento de nuevos sistemas (58%). “Debido a la pandemia, hemos visto empresas que han acelerado sus iniciativas de transformación digital adelantándose meses y años a los planes que tenían originalmente con tal de seguir operando, incluso seis puntos por encima de la media europea del 54%. No obstante, el modo en el que gestionan y protegen los datos sigue perjudicándoles. Los esfuerzos de las empresas se topan con sistemas TI tradicionales y funciones de protección de datos desfasadas que suponen un freno junto con todo el tiempo y el dinero que se está destinando ahora a hacer frente a los retos más urgentes que plantea la covid-19. Hasta que no se resuelvan estas cuestiones, las empresas no podrán disfrutar de una auténtica transformación”.

A esto añádase la falta de tiempo y de presupuesto en la mayoría de las pymes, con lo que se entenderá el aumento del riesgo del impacto negativo en negocio y clientes que pueda suponer un paso en falso. “Los encuestados respondieron que las funciones de las que disponen para la protección de datos no son capaces de seguir el ritmo a lo que demanda la transformación digital de la empresa. Esto representa una amenaza a la continuidad de las operaciones que potencialmente puede acarrear consecuencias graves tanto para la reputación como para el rendimiento de la empresa, que demanda una acción urgente para proteger los datos”.

A pesar del papel clave que desempeña el backup en la protección de datos moderna, no se hace backup de un 14% de la totalidad de datos y un 58% de las recuperaciones fracasan, dejando los datos de las empresas sin protección y sin opciones de recuperación en caso de producirse una interrupción del sistema por culpa de un ciberataque. Además, las interrupciones no programadas suceden con cierta frecuencia, un 95% de las empresas ha tenido una en los últimos doce meses. Uno de cada cuatro servidores ha sufrido al menos una interrupción no planificada el año pasado, lo que significa que las empresas también conocen el impacto del tiempo de inactividad y de la pérdida de datos. Lo relevante es que las empresas son conscientes de cómo afecta esto a los resultados, más de la mitad de los directivos respondió que estas interrupciones pueden hacer que clientes, empleados y accionistas dejen de confiar en la empresa.

Además, cuando el 36% de las copias fallan y el 37% de las restauraciones fallan también, hay un índice demasiado elevado de fallos persistentes. Añade que el 38% de las compañías pierden hasta 170 TB de datos cuando quiere recuperar un desastre por haber acabado las tareas incompletas o dando error del tiempo asignado. Esto impacta en un 52% de las empresas en pérdida de confianza del cliente. Antes, por ejemplo, ibas a la oficina bancaria y tarde o temprano te atendía el empleado después de esperar en la cola. Ahora, se cae el sistema y no puedes entrar online y te mosqueas, y además no te puede atender nadie ni esperando una cola”, explica Vázquez.

«El modo en el que se gestionan y protegen los datos sigue perjudicando. Los esfuerzos de las empresas se topan con sistemas TI tradicionales y funciones de protección de datos desfasadas que suponen un freno para culminar su TxD» (Jorge Vázquez, Veeam)

En general, el conjunto de empresas encuestadas en España indica un mayor riesgo en la recuperación crítica de datos. Un 48% de todas las restauraciones fracasan a la hora de restaurar cumpliendo el contrato de nivel de servicio SLA y no es posible recuperar los datos cuando es necesario (frente a la media global del 58%). Y hasta el 95% sufre “interrupciones no planificadas” que tardan hasta 94 minutos en reiniciarse (mientras que la recuperación media global es de 79 minutos). “Los 20 minutos de delay que tarda más en la recuperación las empresas españolas puede obedecer a dos razones: En el segmento alto del mercado, porque las infraestructuras en España, básicamente de bancos, telecos y utilities, son muy tradicionales, escritas en Cobol, requieren unos manejos de la funcionalidad bastante pesados lo que impacta dramáticamente en la recuperación; y eso que estos últimos años se ha prodigado la adopción acelerada de IaaS modernas para llevar la facturación a la nube o el CRM de clientes, lo que agiliza por un lado pero también lo hace más complejo. Y eso en las grandes, porque en el segmento bajo del mercado en general los presupuestos TI son reducidos y sus sistemas de backup y réplica bastantes dantescos, con una capacidad de respuesta lenta”, opina el directivo español.

Existen por tanto dos razones principales por las que no funciona el backup y la restauración: los backups dan error o se ejecutan de tal manera que rebasan la ventana asignada de backup y, en segundo lugar, las restauraciones fracasan a la hora de cumplir los contratos de nivel de servicio que se necesitan. Pero a ellas hay que añadir el gap que hay entre el 73% de las organizaciones que se encuentran con una “brecha de disponibilidad” entre lo rápido que pueden recuperar las aplicaciones y lo rápido que deberían hacerlo, y el 74% que presentan una “brecha de protección” entre la frecuencia con la que se hace backup de los datos frente a la cantidad de datos que se puede permitir perder en caso de interrupción del sistema.

Muchas compañías usan cintas como soporte del backup y otros sistemas incrementales con copia de la copia de la copia, al final es un castillo de naipes. Piensan que funciona pero si hay un error lo vas arrastrando y trasladando de una copia a otra. Sé de algunos medios audiovisuales, bancos o seguros que han perdido datos en cinta y dinero, debido a errores aleatorios electrónicos o no renovar el soporte a tiempo, porque las cintas también caducan como los yogures”, cuenta Vázquez. De ahí que las soluciones de respaldo en la nube estén experimentando un gran auge, pues aportan facilidad de uso y mayores garantías de recuperación. “Veeam certifica los backups y testea y chequea que se pueden levantar los sistemas, no restaura ni interrumpe, se asegura simplemente que funciona. Es una obsesión nuestra que permite garantizar esa carga en diferentes entornos sean Nutanix, Cisco, Amazon, Azure… lo que añade un plus de flexibilidad”.

Ello es debido a que la tendencia es ir a entornos híbridos, y en los próximos dos años la mayoría de las empresas espera reducir de manera gradual y continua el número de servidores físicos, manteniendo y reforzando la infraestructura virtualizada y adoptando estrategias centradas en cloud o “cloud-first”. Esto supondrá que la mitad de las cargas de trabajo de producción se alojará en cloud en 2023, por lo que las empresas tendrán que replantearse la estrategia de protección de datos para estos nuevos entornos de producción. En este sentido, la compañía se ha adentrado también en el mundo Kubernetes. Con la compra de Kasten en 2020, Veeam sienta las bases para un futuro desarrollo nativo basado en DevOps. “El acercamiento de Kasten a Kubernetes se asemeja al acercamiento de Veeam a vSphere en los inicios de la virtualización. El desarrollo de infraestructuras de kubernetes completa las capacidades más modernas y apuntala nuestra estrategia, pero no implica solapamiento en nuestro catálogo, es una funcionalidad adicional”, indica Vázquez. “No hay competencia interna entre productos ni impacta negativamente el negocio, que elijan los clientes, que ya lo estaban pidiendo. Ha sido llegar y besar el santo”.

Bueno para el canal

El backup está cambiando, pasando de estar on-premises a soluciones basadas en cloud y gestionadas por un proveedor de servicios. Esto queda claro al observar su trayectoria, que registró un 29% en 2020 y que se espera alcance un 46% para 2023. El principal motivo para el 38% de los encuestados para cambiar su solución primaria de backup por una solución completa en la nube es mejorar la fiabilidad. Actualmente, solo una de cada tres utilizan backup basado en cloud gestionado por un proveedor de backup como servicio (BaaS). Esta cifra se espera que suba al 56% en 2023, más de 20 puntos. Además, un 51% planea adoptar la recuperación en caso de desastre como servicio (DRaaS) en ese mismo periodo de tiempo.

Por otro lado, el 58% de las empresas españolas y portuguesas ahora emplean un producto o servicio de backup de terceros para los datos de Microsoft Office 365, mientras que el 36 % de los datos de Microsoft Office 365 no tienen mayor protección que la de las capacidades incorporadas (por ejemplo, la papelera de reciclaje del buzón de correo). “Esto implica que baja el uso del backup que usa el sistema de seguridad incluido por defecto, del 69% al 47%, y sube el que busca e incorpora nuevas soluciones que refuercen, del 27% al 45%. Esto supone una gran oportunidad de negocio para el canal”, apunta Vázquez.

Veeam, que es una compañía 100% canal, cuenta con 8.000 proveedores de servicio a nivel global que atienden unos 400.000 clientes. En España hay una comunidad de partners numerosa de varios miles y de todo tipo, aunque no se quiso precisar el dato: “Desde unos miles de distribuidores y resellers a unos cientos de proveedores de servicio, con un incremento del doble. Un 12% de los resellers tienen capacidades de gestión de TB”. Sin embargo, lo mollar es la facilidad de entrar en la categoría y poder ofrecer “un servicio de recuperación de datos moderno. Una nueva posibilidad de negocio es tener una nube subcontratada que permita dar a los clientes servicios, un negocio adicional fácil de gestionar. Incluso no hace falta tener una estrategia completa de gestión de datos en la nube, puede ser parcial con unos pocos servicios contados. A muchas pymes lo que les falta es tener una copia en la nube”. Pero es una necesidad que tiene todo el mundo, incluso las operadoras ofrecerán servicios similares a particulares.

De hecho, Veeam aboga por la sencillez de uso como una estrategia para allanar la adopción de la solución. “Si no podemos dar toda la formación a todo el mundo, sí podemos diseñar un servicio que requiera menos skills técnicas, y que sea el canal adiestrado el que haga foco en los clientes. Basta que compren infraestructura y tener esa capacidad de respuesta que requiere menor formación; usar O365 no implica necesariamente que tengas que saber nada sobre servidores Exchange”.

Para concluir, Jorge Vázquez ha señalado que “la incertidumbre económica es el mayor desafío al que se enfrentan las empresas españolas y portuguesas, tal y como afirma el 45% de ellas, frente al 11% a nivel mundial del año pasado. Asimismo, las empresas están centradas en impulsar el crecimiento económico y, al mismo tiempo, garantizar que superan las expectativas de los clientes, lo que está imprimiendo una mayor presión sobre las iniciativas de recuperación y transformación digital. En épocas de tensión la continuidad del negocio y la resiliencia se convierten en elementos críticos para responder a los desafíos más urgentes que plantea la covid-19, y ello se apoya en contar con una solución de protección de datos sólida y fiable”.

«Un 58% de los backups fracasa y deja los datos sin protección y un 38% incluso no se podrían ni recuperar. Además, cuando las copias fallan y las restauraciones fallan también, hay un índice demasiado elevado de fallos persistentes» (Jorge. Vázquez, Veeam)

 

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