Manuela Becerra (Team.blue): «Las empresas están pidiendo a gritos que alguien las ayude a digitalizarse en la era de la inteligencia artificial»
TPB364 (feb26). Team.blue es un proveedor europeo de soluciones digitales para emprendedores y pequeñas empresas que integra más de 60 marcas (en España son conocidas Nominalia, Webempresa, Webnode o SimplyBook.me) y presta servicio a 3,5 millones de clientes en más de 30 países, respaldado por un equipo de más de 3.600 expertos. Su visión es hacer que el éxito sea más sencillo mediante tecnología orientada al cliente y servicios innovadores.
EN LA oferta de Team.blue se encuentran servicios de hosting, dominios, comercio electrónico, cumplimiento digital, generación de leads y soluciones en la nube y aplicaciones. Y también la formación en habilidades digitales para sacar todo el partido a los datos y a las nuevas herramientas de inteligencia artificial. Para saber más sobre el nivel de madurez digital de las empresas en Europa, tenemos las palabras de Manuela Becerra Fuentes, Country Manager de compañía en España.
El último estudio de team.blue revela que un tercio de las empresas no sabe qué herramientas utilizar para digitalizarse en áreas tan importantes como la inteligencia artificial. ¿Qué supone esta realidad?
Es una realidad preocupante. Que las empresas no sepan por dónde abordar la digitalización es un problema y un peligro para su supervivencia a medio y largo plazo, porque todo se sustenta en la tecnología bien enfocada. Durante años hemos pensado que la digitalización empresarial era crear una página web, utilizar ordenadores y, a lo sumo, vender por Internet, pero la digitalización es un proceso más profundo y estratégico. Eso es la parte visible, pero el pilar de la digitalización no se ve.
¿Y cuál es ese pilar de la digitalización?
Un cambio de mentalidad para orientar toda la operativa de la empresa hacia un enfoque digital, donde la tecnología sea un facilitador transversal para el negocio en todos sus ámbitos. Por eso me preocupa que las empresas no sepan cómo avanzar en su digitalización: corren el riesgo de quedarse en las capas superiores mientras otras organizaciones sí están incorporando las nuevas tecnologías en el ADN mismo de su operativa. Esto está dando lugar a una brecha digital con repercusiones cada vez más significativas en la competitividad y la sostenibilidad de las empresas.
¿Cómo se puede cerrar esa brecha digital entre empresas?
Del mismo modo que se cierra entre usuarios: acompañando, explicando y formando. La tecnología avanza a gran velocidad, y realidades como la inteligencia artificial lo hacen en múltiples frentes al mismo tiempo, de manera que no es fácil seguir el ritmo. Por eso, creo que ninguna empresa puede acometer un proceso de digitalización exitoso en solitario en la actualidad, especialmente si hablamos de pequeñas y medianas empresas. Tienen que confiar en socios que les ayuden a transitar este camino, que es complejo por su propia naturaleza y porque supone cambiar el paradigma mismo de cada empresa.
Sin embargo, el estudio de team.blue también revela que seis de cada diez empresas con más de una década de trayectoria se resisten a incorporar IA en su operativa. ¿Cómo interpreta esto?
Creo que es lo mismo: una falta de comprensión y de percepción, que es incluso más acusada en empresas que llevan más tiempo en el mercado, porque ya tienen unas estructuras e inercias que les hacen ser más conservadoras a la hora de innovar por miedo a poner en riesgo su negocio. Quizás las startups son más audaces porque no tienen esa historia a sus espaldas y les mueve la ambición por crecer y asentarse, pero de lo que no disponen es de músculo suficiente, tanto humano como financiero, para implementar esos cambios.
«Hay que responder con propuestas de valor al reto de digitalizar de forma personalizada a cada empresa para que se sumen a una ola a la que tarde o temprano se van a tener que subir» (Manuela Becerra, Team Blue)
Lo que vemos en team.blue es que, al final del día, en realidad a todas las empresas les interesaría implementar herramientas digitales disruptivas en su día a día, pero tienen miedo derivado del desconocimiento, así que el foco se tiene que poner necesariamente ahí.
¿Y cómo se puede ofrecer ese acompañamiento para que pierdan el miedo?
En el estudio hemos conocido que una de cada cinco empresas no tiene suficiente tiempo o recursos para digitalizarse en esta nueva oleada y que el 26% no tiene las habilidades necesarias para hacerlo. Creo que las empresas están pidiendo a gritos que alguien las ayude a digitalizarse en la era de la inteligencia artificial.
Solo hay que cubrir ese vacío con propuestas de valor capaces de responder al reto de digitalizar de forma personalizada a cada empresa para que se sumen a una ola a la que tarde o temprano se van a tener que subir. El problema es que, cuanto más tiempo tarden, más desventaja tendrán respecto a las empresas que ya están trabajando bajo paradigmas de automatización, IA, análisis de datos, etc.
¿Qué se están perdiendo las empresas por no digitalizarse de esta forma?
Básicamente, más competitividad. La IA es una tecnología que aún se encuentra en proceso de maduración, pero con mucho potencial futuro por lo que es el momento empezar con ella ya que ofrece muchos beneficios: es una herramienta capaz de desbloquear tiempo a través de la automatización y simplificación de procesos, permite ‘ir al grano’ gracias a su capacidad para enfocarse en aspectos muy concretos y ofrece un upgrade a cualquier otra herramienta en la que se incorpore.
Alrededor de un 20% del tejido empresarial ya usa la IA de forma intensiva, según nuestro estudio a 8.000 empresas en 30 países. Otro tercio ya está experimentando con ella, lo cual es una buena noticia y el verdadero camino a seguir: experimentar, probar y modular hasta encontrar el punto en el que me resuelve los problemas y necesidades que tengo.
«La estrategia ganadora no consiste en implementar sin más: hay que tener una razón, un plan y unos objetivos. Nos sorprende que menos de la mitad de las empresas que usan IA sabe cuánto tiempo ahorran» (Manuela Becerra, Team Blue)
Pro la estrategia ganadora no consiste en implementar sin más: hay que tener una razón, un plan y unos objetivos. Nos sorprende que, de entre las empresas que ya usan la IA, menos de la mitad sabe cuánto tiempo ahorran gracias a estas herramientas. Eso evidencia que es una digitalización incompleta, por lo que requiere atención.
Pero si las empresas dicen que no tienen tiempo, recursos y conocimientos para digitalizarse, ¿qué pueden hacer?
Lo que comentaba antes: apoyarse en un socio de confianza que les acompañe en este proceso. Ahora mismo, la tecnología ha entrado en una esfera de tal complejidad que ir en solitario no lleva a ninguna meta exitosa. En nuestro estudio hemos visto que casi el 40% de las empresas querría recibir formación o talleres específicos sobre IA y estas tecnologías, y la mitad de las empresas encuestadas valoraría positivamente contar con una guía que les ayudase paso a paso a avanzar. De nuevo, están pidiendo a gritos ayuda, formación y acompañamiento.
¿Y cómo está respondiendo team.blue a esta llamada?
Nosotros ofrecemos soluciones sencillas, seguras y útiles para que puedan perder ese miedo e incertidumbre, esa desconfianza hacia las nuevas tecnologías y la IA, y puedan cerrar la brecha digital que muchas veces no son conscientes de que se está creando entre ellas y empresas más grandes.
Nuestra compañía está especializada en ofrecer soluciones digitales a emprendedores y pequeñas empresas, de manera que conocemos sus miedos, necesidades y expectativas, y tratamos de responder a ello también en lo que respecta a la IA. Prestamos servicio a más de 3,5 millones de clientes y contamos con 3.600 profesionales volcados en acompañar a cada empresa en su digitalización.
En realidad, para nosotros ni es nueva esta llamada de auxilio ni nos resulta sorprendente o exagerada: sabemos lo difícil que es emprender, lo complicado que es avanzar cuando las reglas del juego cambian en tiempo real y el vértigo que implica cambiar tus paradigmas de un día para otro, sobre todo cuando entra en juego una tecnología que promete sustituir parcialmente o acompañarte en lo que haces como profesional. La digitalización ya no es una opción, sino una condición para seguir siendo competitivo; resistirse al cambio solo limita las oportunidades de crecimiento.
Yo me niego en rotundo a eso, así que seguimos remando junto a las empresas para que no se queden atrás y puedan lograr la inercia necesaria para continuar ellos sus procesos de digitalización en el futuro, porque esto no se va a quedar aquí del mismo modo que no se quedó en colocar un ordenador o abrir una web.



