El giro estratégico de Intel

TPB294, oct19. En 2013 nos embarcamos en un gran viaje para pasar de una compañía basada en el mundo del ordenador a una empresa de los datos. Si hasta 2013 fuimos 100% PC-centric, en 2017 se vio ya claro que debíamos virar hacia el data-centric. No es la parada final, el viaje continúa hasta 2021 y más allá cuando seamos la compañía que que haga mover al mundo («Intel Power the World»).

Ya hoy ingresamos más por los datos que por los chips (y uno de cada cuatro dólares actuales proceden de categorías que no existían en 2013 en nuestro portfolio). En 2018 el mercado total de PC, servidores y CPU ha sido de 52.000 millones de dólares, pero no nos contentamos. Para 2023 se espera que el mercado total de los datos sea de 300.000 millones de dólares. Está claro dónde es mejor estar.

De ahí que Intel se esté moviendo en una estrategia de abrazar tecnologías disruptivas como la IA que rompe barreras, la 5G que está a las puertas de revolucionar las redes móviles, la conducción autónoma que está ya en el nivel 2 de 5 y la automatización del resto de segmentos. Nos hemos propuesto liderar las tecnologías disruptivas del futuro, sin dejar de lado el mercado PC que aún sigue siendo muy relevante para nosotros y al que no dejaremos de seguir mimando.

Para todo ello mantenemos varias estrategias en tres campos concretos:

  • En el más tradicional de los microchips, seguir a la cabeza de la innovación. Durante 2019 se dio un acelerón al roadmap, con un salto de dos generaciones, Lakefield (9ªG) y Ice Lake (10ªG) basada en tecnología de 10 nm. Esta arquitectura híbrida dispone los núcleos en capas, la tecnología de impresión de circuito 3D aumenta la densidad en el mismo empaquetado y permite reducir el consumo final de batería, reduciendo el espacio y posibilitando nuevos factores de forma revolucionarios. Y para 2020 está previsto que llegue Tiger Lake (11ªG) con un nuevo core y motor gráfico que se notará en el display y en la entrada y salida de los mismos.
  • Afianzamiento en los nuevos negocios: en memoría RAM expandida con Optane capaz de cargar un juego un 60% más rápido; en conectividad, con Thunderbolt3 y WiFi6 que triplica la actual velocidad de transmisión; y en gráficos, con la generación undécima duplicando el rendimiento de la novena generación de 2019.
  • Y en la plataformización: la optimización en el factoring y el ensamblado permite configuraciones a la carta para que cada uno pueda encontrar su mejor solución.

Javier Galiana,

director de Retail EMEA de Intel

 

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