E. Jáuregui (Irisbond): «Ya estamos trabajando con partners B2B e integradores que quieren introducir nuestra propuesta en sus proyectos en la modalidad SaaS»

TPB308, ene21. Llega Hiru, la tercera y más refinada versión del sistema de eyetracking de la startup española Irisbond, pionera a nivel mundial y en la vanguardia de esta tecnología que revolucionará numerosas aplicaciones de uso cotidiano con la activación por la mirada y el seguimiento ocular sin necesidad de utilizar las manos. Verdadero ‘cero contacto’ para encender un ordenador, sacar dinero de un cajero, llamar al ascensor, abrir puertas, pagar en comercios… en un momento donde la distancia social es más obligatoria que nunca.

ESTE VA a ser, sin duda, un paso de gigante dentro de la tecnología eyetracking en cuanto a su integración en soluciones biométricas contactless. Principalmente porque mejorará aspectos clave como los costes, los tiempos o la usabilidad, ofreciendo soluciones que, además, son aptas para personas de movilidad reducida, creando así un mundo más inclusivo para todos gracias a un sistema de comunicación tan natural del ser humano como es la mirada. Gracias a Hiru, las empresas podrán desarrollar cualquier tipo de iniciativas que requieran de la libertad de controlar cualquier dispositivo solo con los ojos.

Hiru es un hito dentro de la tecnología de eyetracking. Bajo el eslogan ‘See it possible’, se trata de usar en cada caso la tecnología con sentido común y la que mejor se adapte e interactúe con el entorno. La mirada es una más de las posibilidades de interfaz, y es un imput de las más naturales y de gran usabilidad, especialmente en personas con movilidad reducida”, apunta Eduardo Jáuregui, CEO de Irisbond. “Si Siri y Cortana han abierto la brecha con los comandos de voz, pronto veremos asistentes guiados por los ojos. Ya hay 2.000 usuarios en el ISAAC [Sociedad Internacional para la Comunicación Aumentativa y Alternativa]”.

Ane Arzamendi (Product Manager) y Eduardo Jáuregui (CEO y co-fundador) de Irisbond.

La creciente demanda de una experiencia personalizada en dispositivos de consumo ha impulsado la investigación de esta tecnología y el crecimiento del mercado de seguimiento ocular. Actualmente los sectores con mayor penetración de uso de esta tecnología son salud y retail y la tendencia es que en los próximos años despunten automoción y neuromarketing, según apunta Polaris Market Research. Serán las aplicaciones de realidad aumentada y realidad virtual las más beneficiadas, aunque su incorporación en dispositivos móviles, de entretenimiento y gaming marcarán su expansión a nivel de usuario.

Hemos colaborado con el MIT, con empresas como Microsoft y Samsung, y hemos crecido hacia otros mercados verticales, afianzándonos en sectores de Estados Unidos y Europa”, cuenta Jáuregui. “Es el primer dispositivo de eyetracking multiplataforma compatible con Windows, iOS y Android, y añade la funcionalidad de eyetracking en apps que hasta ahora no podían ser manejadas con la mirada. Esto nos está permitiendo crecer en infinidad de casos de uso en campos como el neuromarketing, la industria 4.0 o la cirugía asistida, así como otros basados en tecnología touchless para sacar dinero de un cajero con la mirada, llamar al ascensor o acceder al ordenador”.

Fuentes como Markets&Markets apuntan a que en 2018 el mercado de la comunicación alternativa estaba valorado en 120 millones de euros y se espera que alcanzará los 442 millones de euros para 2025. Por su parte, otros analistas como Medix situaban el mercado global de eye-tracking ese año en un valor de 287 millones de dólares, con unas expectativas de crecimiento de un 27,4% anual hasta 2025. Expectativas que quizás se queden cortas en un escenario post covid y que Irisbond revisa al alza: la tecnología de seguimiento ocular se triplicarán en cinco años, pasando de los 368 millones de dólares actuales a 1.098 millones en 2025. El coronavirus ha hecho saltar todas las alarmas sanitarias y ha colapsado el estilo de vida de la sociedad en la que vivimos. Sin embargo, ya se está viviendo el proceso de desescalada y cómo nos estamos adaptando a la “nueva normalidad” con medidas de todo tipo.

En este escenario la tecnología y la innovación juegan su papel, tanto para evitar la propagación del virus, como para mitigar su impacto negativo en la interacción de la sociedad, ya sea en lugares públicos, como en organismos estatales o empresas. Se requieren soluciones que permiten interactuar con el entorno sin necesidad de un contacto físico, como es el caso de la tecnología eyetracking, que ofrecen la posibilidad de minimizar estos contactos considerados vectores de contagio de la enfermedad.

Gracias a los últimos avances en Inteligencia Artificial y Deep Learning, estamos evolucionado nuestros desarrollos integrando la mirada en aplicaciones tan diversas como la robótica colaborativa, el neuromarketing o la automoción, sin duda tres sectores que incorporarán muchas novedades en torno a una de las tecnologías del futuro”, afirma Jáuregui. “El eyetracking permite, por ejemplo, que un operario pueda controlar un determinado proceso cuando tiene las manos ocupadas o también, aumentar la precisión en determinados procesos quirúrgicos”.

«Es el primer dispositivo de eyetracking multiplataforma compatible con Windows, iOS y Android, y permitirá añadir esta funcionalidad en apps que hasta ahora no podían ser manejadas con la mirada»

Ya se están poniendo en marcha proyectos que implican la aplicación de esta tecnología con la idea, no sólo de ayudar en la propagación de este tipo de pandemias, sino porque además se trata de soluciones inclusivas con personas de movilidad reducida. El éxito de la implementación ayudará a garantizar una fácil replicación y transferencia a otros sectores similares. Esta aplicación, demuestra el potencial de las tecnologías digitales, la conectividad y los datos para el desarrollo socioeconómico y bienestar social.

Creo firmemente en que el futuro pasa por facilitar la manera en la que los humanos nos relacionamos con el entorno. La mirada es, sin duda, uno de los medios más naturales de comunicación. Además, es totalmente inclusiva y no discrimina a colectivos que puedan ver limitadas sus capacidades de habla o movilidad”, añade el fundador de Irisbond. “La covid-19 ha adelantado años el despegue de ciertas tecnologías que, si bien ya podían aplicarse, se iban relegando por no ser fundamentales. No es ciencia ficción, y no son necesarios nuevos avances, porque estas soluciones ya son una realidad que se puede implementar de forma sencilla. Ya se estaba viendo en ciertos sectores como la industria, la medicina o el marketing, pero ahora, además de la naturalidad en su usabilidad traen consigo el beneficio de evitar la propagación de esta u otras pandemias. Y lo mejor de todo es que se vale del medio de comunicación más natural y universal: la mirada”.

Una oportunidad para integradores

Irisbond fue inicialmente concebido en 2013 por este joven ingeniero, en su afán de dotar de una solución viable que permitiera una comunicación alternativa a personas incapacitadas debido a accidentes o derivadas de enfermedades tales como tetraplejías o esclerosis graves. Desarrollado a partir de avanzados algoritmos, su software capta el movimiento ocular y lo traduce en movimientos precisos dentro de una pantalla. De esta manera, cualquier persona puede acceder a toda la información de forma natural, intuitiva y sin el uso de las manos.

Llevamos siete años desarrollando y perfeccionando este producto, gracias a la inteligencia artificial y al aparato topset que calibra con una algoritmia muy avanzada, ha supuesto un salto en el hardware con una precisión altísima de hasta un pixel, que se mueve en un rango entre 35 y 80 cm a derecha e izquierda de la pantalla. Hiru en vasco significa tres, porque esta es nuestra versión 3.0, que evoluciona el Irisbond hacia un producto más inteligente, más autónomo y con más prestaciones. El otro día me enteré además que en japonés, hiru significa algo así como ‘la parte del día que hay luz’, y también me parece muy apropiado”.

Esta base tecnológica ha ido evolucionando para ser totalmente adaptable a las necesidades de múltiples casos de uso, permitiendo que numerosos proyectos antes impensables puedan ahora adoptar sus desarrollos SDK bajo un modelo de pago tipo SaaS. De hecho, Irisbond puede personalizar funcionalidades específicas para que cualquier empresas que necesiten desarrollar iniciativas sin contacto o que requieran de la libertad que aporta controlar cualquier dispositivo solo con la mirada puedan ver cumplidas sus expectativas: automoción, formación, domótica, medicina, gaming, neuromarketing, retail, producción…

Las aplicaciones son infinitas. Acceder a diferentes funcionalidades durante la conducción de un vehículo. Detectar los movimientos oculares de los cliente de una tienda para comprender qué atrae su mirada. Elegir en nuestra Smart TV qué serie queremos ver sin necesidad de tocar el mando. Hasta cambiarle la vida a una persona con una discapacidad como la parálisis cerebral o la ELA para que pueda comunicarse con total libertad con su entorno y el mundo”, apuntala el CEO de Irisbond. “Gracias al software que hemos creado y a nuestra capacidad de adaptación, podemos hacer realidad cualquier proyecto que requiera de esta tecnología”.

Así, Irisbond pone a disposición de integradores funcionalidades personalizadas para que todas las empresas que necesiten desarrollar iniciativas que requieran de la libertad que aporta controlar cualquier dispositivo con la mirada y crear una nueva manera de comunicarse con el entorno puedan ver cumplidas sus expectativas. “Estamos trabajando con partners B2B y desarrolladores que quieren introducir nuestra propuesta en sus proyectos. Es España nos movemos más por el canal directo y las ventas online, pero también tenemos distribuidores locales”, señala Jáuregui. “El precio del dispositivo Hiru con el software ronda los 2.000 euros, pero como queremos ofrecer al mercado una solución completa y amigable estamos ofreciendo un bundle que incluye una tablet, iPad o Wacom más la jacket para el ajuste del hiru por menos de 4.000 euros”.

Aunque en este emprendimiento sigue subyaciendo una vertiente social y un componente humano primordiales. “Lo imposible no es un hecho, sino una percepción. Y un desafío. Un desafío que nos reta a superarnos, a inventar productos globales, diferentes e innovadores que hagan más fácil nuestra relación con lo que nos rodea. Hablamos de tecnología con propósito. Nos enorgullece que lo que hacemos tiene impacto social a muchos niveles. Afrontamos nuestro trabajo y ‘los imposibles’ con positividad, una actitud que nos ayuda a mejorar la vida de las personas y de la sociedad porque creemos que esa es nuestra responsabilidad”, resalta Jáuregui.

«Estamos evolucionado nuestros desarrollos integrando la mirada en aplicaciones tan diversas como la robótica colaborativa, el neuromarketing o la automoción, sin duda tres de los principales sectores de futuro»

Cinco casos de uso para los ISV en la era post covid-19

  • Acceso a ascensores. Los ascensores son uno de los lugares en los que existe más riesgo de contagio del coronavirus, ya que requieren de un contacto físico para su uso. La aplicación del eyetracking aquí es clave, las cámaras rastrean la mirada de los usuarios y detectan en dónde se fija la vista y qué es lo que se quiere hacer, abrir o cerrar las puertas o indiciar el piso al que se dese acceder sin necesidad de tocar los interruptores. Hoy en día casi todos los edificios cuentan con ascensores, de hecho, se estima que para el año 2024 el volumen del mercado de ascensores o elevadores ascienda a 23,16 millones de euros.
  • Cajeros automáticos y bancos. Referente a los cajeros automáticos, se estima que el volumen de mercado ascienda hasta 28.200 millones de euros y el de las puertas y puntos de acceso hasta 12.100 millones. Y es que su uso público forma parte de la realidad cotidiana; sin embargo, ya es posible poner en marcha una nueva forma de interactuar con ellos gracias a soluciones biométricas, de manera 100% segura y de una forma más natural y “sin contacto”: la mirada.
  • Control de accesos. Existen infinidad de actos y rutinas en el día a día que son propensos a favorecer el contagio del virus, como es el caso de los accesos, o la apertura y cierre de puertas. A través de la instalación de cámaras y sensores en los puntos de acceso, se puede seguir el movimiento ocular para entrar o salir, sin necesidad de contacto físico con los pomos. Esta solución es muy útil para acceder a todo tipo de edificios (comunidades de vecinos, oficinas, organismos públicos), para grandes eventos, para el transporte público…
  • Realización de pagos. Las compras en supermercados o comercios es otra de las actividades sin las cuales difícilmente una sociedad puede funcionar con normalidad. Gracias a las tecnologías de seguimiento ocular con avanzados algoritmos de software, basados en inteligencia artificial, se traduce la mirada para ofrecer un acceso a la información de forma natural, segura, 100% personal e intuitiva y de manos libres y, además, incluso funciona usando gafas o lentes de contacto.
  • Manejo de maquinaria o control de dispositivos en entornos laborales. Esta tecnología eyetracking permite manejar equipos o dispositivos en entornos laborales como, por ejemplo, las interfaces de los sistemas de control de las líneas de ensamblaje, las pantallas táctiles o los controles remotos a través de tablets, así como los entornos relacionados con la oficina. Todo ello, con una interacción sin contacto y de fácil uso, ya que no requiere conocimientos informáticos.

Tres sectores donde el eyetracking más despuntará

  1. Automoción, la tendencia por excelencia. La aplicación más directa en este sector es en los sistemas de monitorización del conductor (DMS), donde la tecnología eyetracking está siendo de vital importancia. Con el objetivo de crear coches más seguros y avanzados, la combinación entre reconocimiento facial y seguimiento ocular permite obtener información sobre la atención del conductor, el estado de alerta o su concentración al volante. De manera que podemos crear avisos y notificaciones en la conducción. Además, el eyetracking está siendo realmente beneficioso en los procesos de testeo e inspecciones de seguridad, ya que aporta luz -a través de mapas de calor, por ejemplo- sobre el foco de la mirada del conductor. Incluso se están implantado sistemas de realidad mixta donde se combina la realidad y realidad virtual, y mediante la tecnología eyetracking se identifican los elementos que causan distracción o estados de alerta durante la conducción.
  2. Neuromarketing, para conocer lo que querrán los consumidores. Para la publicidad y el marketing es vital poder conocer la conducta de los consumidores, sus preferencias, sus decisiones y, sobre todo, llegar a predecir sus comportamientos. Para ello emplean técnicas de neuromarketing como el EEG, el eyetracking o los test de respuesta implícita. Respecto a la tecnología eyetracking, permite identificar mediante un exhaustivo seguimiento ocular, patrones de comportamiento durante la visita al punto de venta o al momento del contacto con la marca. Por ello, las aplicaciones son infinitas, desde usabilidad de software/hardware, testeo de publicidad y producto en comercios, hasta análisis de la concepción de la imagen corporativa… Son muchas las ventajas, ya que proporciona información sobre procesos temporales con alta resolución, es adaptable a múltiples entornos y es combinable con otros dispositivos, a un coste relativamente accesible.
  3. Robótica e Industria 4.0, mejora la planificación y precisión con exactitud en entornos seguros. Es sin duda una de las actividades profesionales donde se requiere de complejos aprendizajes y largos entrenamientos para su correcto desempeño. En este sector, la tecnología avanza a pasos agigantados, y abre nuevas posibilidades de aplicación para la industria robótica y especialmente, para la robótica colaborativa hombre-robot. Por ejemplo, con aplicaciones en tareas de inspección con cámara, dirigiendo la cámara con los ojos al punto donde se ha de tomar la fotografía de inspección, y dando la orden de disparo de foto mediante guiño del ojo. O el concepto del “tercer brazo”, que permitiría a personas que en la planta de producción han de manejar cierta maquinaria o herramientas para las que necesitan ambas manos, puedan dar instrucciones a un robot con los ojos para que realice operaciones adicionales sobre la maquinaria o herramientas que está manejando. Por supuesto, servirá también para la inserción laboral de personas con ciertas discapacidades comunicativas a ciertos puestos de trabajo propios de la planta de producción. Su implementación en el sector es de gran utilidad, permite evaluar el desempeño de una actividad, dar entrenamientos concretos o aportar una transmisión más eficaz del conocimiento. También tiene aplicaciones la medición de los factores humanos, la seguridad y prevención laboral.

 

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